viernes, 25 de febrero de 2011

Fotografía: Mask Man



(*) Foto de internet


Foto de una Inglesa


Colorida Amy Winehouse.






domingo, 13 de febrero de 2011

Historia de Amor: Tarzán vs Jane

|1936|

Nunca había visto un ser tan maravilloso ¡pensar que podría verla de cerca y quizá incluso tocarla! El hombre no conocía la idea de Dios, pero estaba a punto de adorar a aquella divinidad. Así que para dar el primer paso decidió escribir un mensaje dirigido a ella, y aunque no estaba muy seguro de se si atrevería a dárselo, le causaba un inmenso placer poner sus pensamientos por escrito. En ese sentido no estaba tan incivilizado. Escribió:

“Yo soy Tarzán de los monos. Te quiero para mí. yo soy tuyo. Tú eres mía. Vamos a vivir para siempre aquí en mi casa. Te traeré la mejor fruta, los más deliciosos venados y la carne más tierna que hay en la selva. Cazaré para ti. Soy el más fuerte de toda la selva. Tú eres Jane Porter, cuando veas esto sabrás que es para ti y que Tarzán de los monos te ama”. 

Pero de pronto un grito terrorífico rompió el ritmo natural de la selva africana. Segundos después, Tarzán rescataba a un hombre blanco de una muerte segura a manos de una tribu de caníbales. Fue así que perdió su primera carta de amor.
El hombre al que había rescatado y quien se encontraba terriblemente lastimado resultó ser un teniente de la marina francesa, y Tarzán cuido de él con un profundo cariño, casi como el que su madre mona “Kala” le había profesado a él desde que era un niño. Pero después de tantos días, Tarzán empezaba a impacientarse, quería volver a la distante cabaña donde se alojaba Jane Porter.

Cuando D´Arnot (que así se llamaba el francés) se recuperó lo suficiente Tarzán creyó conveniente llevarlo donde estaban sus demás hombres. Se lo echo a los hombros y trepó. Todo el viaje fue por arboles a veinte metros del suelo. Al saltar del último árbol, el corazón de Tarzán empezó a latir con tanta fuerza que parecía querer saltar del poderoso pecho por la emoción de volver a ver a Jane

No se veía a nadie fuera de la cabaña, al irse acercando la atmósfera de desolación que se respiraba en el ambiente se fue apoderando de los dos hombres. Ninguno de los dos dijo nada, pero ambos sabían lo que encontrarían detrás de la puerta cerrada.

Tarzán movió el cerrojo y empujó la pesada puerta. Justo lo que temían, la cabaña estaba desierta. El crucero de la marina francesa tampoco estaba anclado en la playa. Ante su desaparición, habían dado por muerto al teniente francés. Pero Tarzán solamente pensaba en la mujer le había besado enamorada y que lo abandonaba mientras él cuidaba a uno de los suyos.

Su corazón se lleno de amargura. Se marcharía lejos, al interior de la selva a reunirse con su tribu de monos. No quería volver a ver a nadie de su propia especia ni quería volver a la cabaña, la dejaría para siempre junto con todas las esperanzas que había puesto en el posible encuentro y contacto con su propia raza para llegar a ser un hombre entre los hombres. ¿Pero y el francés? ¿Qué pasaría con D´Arnot? Ya se arreglaría como se había arreglado Tarzán. No quería volver a verlo. Quería alejarse de todo lo que le recordaba a Jane. Antes que el francés pudiera notarlo, el hombro mono había abandonado para siempre la lejana cabaña.

En dirección al este, Tarzán de los monos iba al encuentro de su tribu. Nunca había marchado con tanta rapidez. Se daba cuenta que huía de sí mismo, al moverse con aquellos rápidos saltos quería escapar de sus propios pensamientos, pero era inútil, los pensamientos seguían su marcha.

Paso por encima de la sinuosa Sabor, la leona, pensó ¿qué podría hacer D’Arnot contra Sabor o contra Bolgani, el gorila? ¿Si se encontraba con ellos, o contra Numa, el león o contra el sanguinario Sheeta, el leopardo?

Tarzán detuvo su carrera.

¿Qué eres Tarzán? Se preguntó en voz alta. ¿Un mono o un hombre? Si eres un mono harás lo que hacen los monos, dejar a uno de los tuyos abandonado a su suerte si te apeteciera ir a otra parte. Si eres un hombre tienes que volver a proteger a los de tu especie. No puedes abandonar a tu propia gente sólo porque uno de ellos te abandonó.



>>Segunda parte, Ella.



Y había sucedido que mientras Tarzán cuidaba del francés herido, Jane había ya no había podido dilatar más el tiempo, y las esperanzas de que D´Arnot apareciera con vida eran menos. Pero lo que Jane Porter más deseaba desde el fondo de su ser, era volver a ver a ese hombre salvaje al que sólo había visto una vez, pero también ella empezaba a dudar de la vuelta de su selvático amor.

No podía admitir que hubiera muerto, le parecía imposible que aquel perfecto cuerpo lleno de vitalidad pudiera dejar de existir nunca. Por una parte, Jane razonaba así, pero por otra parte empezaban a tomar cuerpo otros pensamientos.

Si pertenecía a alguna tribu salvaje tendría seguramente una esposa –incluso quizás tenía varias- e hijos. La joven se estremeció y cuando oyó que el crucero partiría al día siguiente casi se alegró, pero sin embargo, antes de abandonar África para siempre, en el último momento, se arrodilló al lado de su cama en la cabaña y soltó una oración diciendo para sus adentros: "Te amo y porque te amo creo en ti. Pero aunque no creyera en ti, te seguiría amando. Si hubieras vuelto a buscarme, no hubiera dudado en irme contigo a la selva para siempre”.


De “Tarzán de los Monos”,
por Edgar R. Burroughs

miércoles, 26 de enero de 2011

Suicidal Tendencies


martes, 18 de enero de 2011

ON/OFF


5PMLLEGANDOACHICLAYO7PMENLACARRETERADESDEPIMENTELHASTACHICLAYOEXCEOEXCESOEXCESOEXCESOEXCESOCONVERTIDOENCAOSDELCORAZONTEMBLANDOALSONDELOSRECUERDOSENTUSIASMADOSENSIMISMADOMUERTOALPPRIMERCANTODELGALLO7AM9AM11AM.LAVICTORIAESDESORDENCONTATUAJESENLAPIELDISCHARGEOFDISCONTROLQUECALORVENDEDORNOLLEGAELVENDEDOR1:00PM:ESTAMOSGANADOSANESTESIANTESOH1:30HOTELGRANTURISTASENCENDIENDOLOQUENOPUDISTEVERAYERBlacknessseepsthroughthecracksTUERASELSALADOMIERDAAJA3:00PMALARALMARALMARNOCHEDEPESARLASPAREDESHABLANDESUCOLOR.



miércoles, 5 de enero de 2011

Desayuno


En la mesa no me dan ganas de desayunar cuando siento que los desayunos no saben rico (nadie toca los embutidos). Hoy no tenía ganas y para alivianar las entrañas me serví café en tazas blancas, frente a mí están con sus caras relajadas Dianita y Fernando, ambos ya alistados para irse a la universidad. Hemos desayunado mirando la tevé que nos hablaba sobre "cómo dormir bien". ¡Pero si recién nos hemos levantado!... Seguimos desayunando cuando entra de sorpresa la señora quejándose porque no le atendieron en el hospital por no haber llevado su DNI. “Es su culpa, pues señora”- le digo. “Sí pues” razona ella y es cuando de pronto, Fernando salva de un brinco la distancia que lo separaba de su mamá y le pone en las narices los embutidos que desayunamos. “Huele agrio mamá, creo que están malos”. Yo me quedo mudo y pongo cara de chiste: “pendejos, ¿por qué recién me dicen cuando ya me los comí?”. Nos reímos mientras sorbo más café; el resto del desayuno ha seguido en calma, sólo Diana ha agregado su frase como final del desayuno: “Bueno, como están malos, mejor para mí”. Me río, calculo que Diana se habrá comido unos tres mil quinientos embutidos. Risas. Exagero, tal vez menos.



jueves, 30 de diciembre de 2010

Zaj


crushcrushcrush


jueves, 23 de diciembre de 2010

Gutiérrez


Jueves veintitrés de diciembre. Desde el lunes, hace que he aterrizado por aquí. Aún están tibias las maletas que trajo consigo Kristal y yo no he dejado de sentir ese movimiento interior que me incita a desplazarme. Mientras hojeo revistas camuflándome delante de todos veo el tránsito de toda la gente. Van vienen, otra vez van. Hay reuniones familiares de los que apellidan Gutiérrez, para hablar de navidad y saludarse entre los que han venido desde otras ciudades (donde sí se es feliz) para llegar finalmente hasta aquí, a esta fucking city (con cariño obviamente). Se ha decidido que la navidad venga a pasarse por estos lares. Van vienen, otra vez van. Ya terminé de leer la tercera revista y la he dejado caer sobre la mesa. Miro la hora para contar el camino que falta para el siguiente movimiento: cuarenta y cinco horas es lo que es. Hay que mantener las formas hasta ese momento. Navidad, navidad. En la Tierra y el mar.

- Oye apágame eso ya?
- Jajajá



lunes, 20 de diciembre de 2010

STAY POSITIVE


La señora aunque de mala gana, accedió finalmente prepararme una taza de café. Voy puntualizando cosas en mi mente: no estoy saliendo apurado y al parecer no estoy dejando cosas olvidadas o asuntos pendientes; es más, estoy saliendo de antemano para no sentirme acelerar, es temprano. Ya en la agencia, compro el pasaje (que por "fiestitas" se ha incrementado) y espero muy tranquilo y de buenos ánimos, volver a esa tierra que ya es para mí, lejana y desierta: Piura.
He venido dormido, y aún así, el viaje se ha sentido muy largo, y es que también por "fiestitas", los carros deben de ir más despacio para evitar accidentes. "¡Vaya mierda!" - pienso; tres horas después recién puedo verme con papá; saludándonos. Hace un calor del carajo.

Después de saludar a papá(y luego que me haya invitado una aza de café negro amargado) he subido a mi antiguo cuarto, cada vez parece más ajeno, más extraño. Abro las ventanas grandes y me paseo por el balcón (está todo empolvado). Trato de no perturbarme con recuerdos dolorosos, pues después de todo es un lunes hermoso. Un día maravilloso de acomodarme en la vieja casa de papás.

Doce minutos después de haber llegado a Piura (y sólo después de saludar a papá, y que me haya invitado una taza de café negro amargado) salgo para el lado opuesto de la ciudad. Al toque nomas he llegado a donde quiero. Un tipo que para mí es conocido es el que me atiende. No me sorprende que sea él ahora quien venda la hierba y demás (ya nada me sorprende). Lo que sigue es lo de siempre: le entrego el dinero, me da la hierba. Me da consejo: "Guárdatelo bien, anda con cuidado", y yo digo: "Ya". Después de esto me voy. Mientras camino no puedo evitar pensar en algo gracioso: ¿Cómo puede alguien -después de un tiempo- terminar trabajando, en el local donde antes ibas a comprar? ¿Es que acaso vas y le dices al dueño: ¿señor no tendrá un trabajito para mí? ¿no querrá que le atienda a la clientela?. Jajajá no disimulo en mi cara el estallido de risas. Qué gracioso por dios, no entiendo cómo es que ese pobre tipo a ha llegado hasta ese nada elegante puesto...

Recién voy una hora en Piura; y según veo -mientras le acaricio la panza blanca a mi gato heredero- que ya no tengo porqué salir más. Que ya tengo todo lo necesario: la casa, los padres, las hermanas que mañana se juntan, la panza blanca de mi gato heredero, mi verde almendro y una fresquita hierba que en otros lugares del mundo dicen que es santa, maría-juana. Pienso en Free. Libre.

Que bien viene el verano cuando a uno lo encuentran fresco.

Soundtrack: Hierba Mala, Tierra Sur.



domingo, 19 de diciembre de 2010

Vida Nueva

Ha sido un día en líneas generales bueno: la amistad de Maco y Odar, las posibilidades de contar-les mis historias, la obtención de riquísima marihuana (aunque ahora ya no tenga las mismas ganas de fumar que antes), el calor de hoy y lo fresco ayer; todo, todo ha sido tan bello, que cito un pedazo de mi más querido libro viejo:

“El único inconveniente es que (… ) quizá no pueda elegir el país donde quisiera quedarme. Me da lo mismo, pues en cualquier lugar donde viva, en poco tiempo me habré ganado la estima y la confianza de la población y de las autoridades por mi manera de vivir, que debe ser y será irreprochable. Mejor aún: ejemplar".

Así es, ejemplar. Esa será mi nueva vida desde hoy cuando desperté para nunca más caer, cuando no daré ni un paso atrás ni para abajo. Donde la única idea será, o subir, o avanzar. Nada más. Acá, en la Universidad, en arquitectura, en letras amarrar. Sí! Haré todo bien, con la palabra amistad sumada al mar y a la casa de papás. Sí, así será. Estaré bien y ya no buscaré nada que esté fuera de mis manos. Claro que sí.

Comeré frutas y disminuiré los empaquetados; sí, compraré frutas de color naranja: mandarinas. ¡Sí, qué feliz! Y al escribir –de negro- afirmaré bien el color. Presionaré todo lo que pueda para que, las letras tengan su nivel, que al acariciar las hojas, sienta placer y texturas hechas a punto de sudor y piel; me siento bien. El final del “dosmildiez” me va a agarrar muy, muy bien. ¡Sí! Sólo para confirmar bien un buen final, debo prestar atención en asuntos muy puntuales: aprobar números, informar a papás sobre Taller, y luchar por conseguir una vacante para que me dicten dibujo III en verano.

He pensado de hecho escribirle una carta impecable dirigida a papá, explicándole sobre mi paso por la universidad, mi situación actual y cómo hemos avanzado. Perdón, cómo yo he avanzado, abrazando la carrera de arquitectura.

Sí, esas cosas puntuales respecto a la universidad. Pues el resto de cursos (aunque con las justas) lo que importas es que los aprobé y nunca más los volveré a ver; son caso cerrado. Aprobados. Oh yes! Estamos en la hora de pensar calmados, ligeros. PEDRO! PEDRO! PEDRO!

http://www.youtube.com/watch?v=UX2jrWifKak
Metallica en la foto


sábado, 18 de diciembre de 2010

Trance, no nada


La mente se me ha borrado.
Puta –esta semana- ha sido muy cagado.
No recuerdo nada fuera de este trance. Ala, es indescriptible. “No nada”. Ala.
No recuerdo nada ni quiero intentarlo, da flojera. Cagado. Ala. “No nada”.
No sé qué día estamos, ósea sí sé (estamos a jueves). Pero es que no siento, no siento nada. “No nada”.
No sé qué hacer. Pero no hay nada -ni quiero que haya nada- aparte de este trance.
No nada.



viernes, 17 de diciembre de 2010

Leandro


Mañana es sábado, así que tendré que levantarme temprano si es que quiero entrar a clases. Siempre –los sábados- al empezar estoy bien. Clases bajo control y ahí, cerquita Sandra; de quien me encanta su compañía. También es genail llevar el curso con Leandro, es un súper cague de risa. Indignado en son de broma, reclama por la falta de ganas de todos. Se rié, Leandro es genial. Acaba la clases. Pensaré en los siguientes pasos que daré.



Cuando se acaba la marihuana.


Cuando se acaba la pava, la marihuana.

Cuando estoy muy locazo, pienso que ya me aburre fumar –a cada instante- hierba. Pero cuando -ésta- finalmente se acaba, siento algo raro, como miedo, como nervios(como sucede ahora) cuando la ansiedad no va a parar hasta que dentro de nueve horas (cuando amanezca) pueda ir al lugar adecuado para escoger cuánta hierba quiero llevar. Sí, sólo así estaré aliviado; en ese momento cuando esté seguro de que podré modificar según quiera mis pensamientos: o aligerarlos o perderlos; sólo ahí estaré bien.
>> Calor

martes, 14 de diciembre de 2010

MARIO VARGAS LLOSA



Más o menos, le escuche así:


"La literatura es una mentira que encubre una verdad.
Es la insatisfación frente a una vida apremiante y rutinaria.
La literatura es el mundo que queremos, es donde sí podemos ser felices;
y como no existe, entonces hay que crearlo.
La literatura se vuelve el ideal de vida que todos los hombres
de una misma época quisieron vivir.
(pero) La literatura es más. Mucho más.
...Es la vida que no fue".

Siete de octubre: Jueves. El profesor de núnmeros, entra diciendo déspota: "Si saben no? que en la Madrugada Vargas Llosa ha recibido la noticia. Nobel!". Dos meses después. Siete de diciembre, martes. Vargas Llosa da su discurso a la Academia Sueca y al mundo. Con la voz quebrada, el hombre dijo refiriéndose a la mujer: "Ella todo lo hace, y todo lo hace bien".

>> Mi época, la que me tocó vivir.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Yeee!



Caminando en dirección a la universidad he ido por la carretera fumando y cantando. A la altura de Los Sauces apago el porrito y lo guardo en una cajita. Entro entonces a la universidad. El resto del camino –desde el pórtico- hasta mi salón lo he hecho corriendo. El arquitecto me deja entrar.

Ya están casi todos, pero aún no se empieza la clase. En el aire se siente ese bonito ánimo ligero de saber que pronto acaba el ciclo universitario. Hacia las nueve de la mañana empezamos la cátedra. He estado aburrido (sin que esto signifique mal) así que no me sentido del todo cómodo. Todo el rato he buscado a alguien con quién relajarme: primero fue Sandrita, ella terminaba su lámina mientras de rato en rato se quedaba con la boca abierta, mientras le contaba todita la historia de amor que tuve con quien fue mi amada. No sé exactamente después de cuánto tiempo he vuelto a recordar con tanto detalle y con tanta nostalgia cada recuerdo que me mantenía unido a ella. En el transcurso de la clase no me encuentro. Las horas pasan. De rato en rato, me paro de mi tablero y doy un par de vueltas por el salón (siempre termino llegando hasta donde está Sandra). El arquitecto, entonces pregunta: “¿Ya acabaste Córdova?”. Vuelvo a mi tablero repitiéndome en bajito, la misma pregunta-frase: “¿Ya acabaste Córdova?”

Después, de rato en rato voy hasta dónde esta dibujando Leandro. Decido con este salirnos un ratito de la universidad. Compra un “Lucky Strike” convertible (de los que fumaba ella) y caminamos unas cuadritas hasta Sauces. Por mi parte, del bolsillo, saco una cajita hermética: la pava (han sido unos hitzazos).

Ya el resto de la clase me la he pasado relajado al costado de las ventanas y del viento. De rato en rato, Yessenia viene hasta mi tablero a tratar de ser amigable. Ahora a mi ya me da igual ella también. Acaba la clase temprano. Salgo de la U. En el aire se siente ese bonito ánimo ligero de saber que pronto acaba el ciclo universitario.

Por la carretera con sol, pienso en mi salvación.

Oh Dios.