Índice
- ¿Quién soy? (2)
- Arquitectura (24)
- Dibujo (89)
- Literatura (116)
- Los estudiantes (58)
- Opinión (22)
- P H O T O G R A P H Y (64)
sábado, 31 de octubre de 2015
Elefantes en Chiclayo
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| Calle Cuglievan |
Hoy después de provocar a los hombres armados de la seguridad de un banco, haciéndoles señas de amenazas, me aburrí y me fui a dar una vuelta fuera(mis amigos se quedaron ahí, dentro del banco).
Cuglievan. De pronto en una pared, un dibujo que yo he hecho hace meses.Ya lo había olvidado. Me he ido al toque al banco y le he pedido a mis amigos que vengan conmigo para que fotografíen con sus aparatos electrónicos a mi elefantito.
Boquiabiertos sonriendo yo les decía: "en la noche que lo hice, la gente que pasaba por ahí, me decía: "ráyate el poto oe".
Lánzate.
Soundtrack: Do I wanna know? (Artic Monkeys)
CASA BUQUE
Esquina Lora y Cordero con Bolívar. Chiclayo. Perú
Esquina Lora y Cordero con Bolívar. Chiclayo. Perú
Días antes he estado molesto.
Sentado en la vereda -al ocaso- me han sorprendido tres amigos encontrándome en plena calle. Luego nos hemos repartido y al final solo me he ido. Las mismas canciones de siempre, con el cosquilleo de duda: Do I wanna know?.
Casa buque le dicen, pero no me importa, he rayado rabioso, es más, el plan original fue dibujar el edificio del frente, pero no! (elegí lo torcido, lo parchado, lo exagerado).
No podía sentarme bien en la vereda refunfuñando con un lápiz para evadirme de todo, pero no salió bien la locura a solas pues tres amigos me encontraron en plena calle.
La chuequez, en la noche oscura ya caminando a solas, anestesiándome a punta de soplidos y saltitos por la Grau: "a lo mejor mucho estoy recurriendo al drama show, a lo mejor el mundo gira bien".
Sentimiento mustío.
viernes, 30 de octubre de 2015
Mal conversador
La verdad que me moría de sueño (me muero de sueño). Por la U nos hemos amanecido un grupo de amigos. A las 8:00 am luego de haber comido arroz bien caliente con gallina bien dura. recién me siento a esperar dentro de un colectivo. Nadie más que yo en el carro, al rato llega el chofer y sonríe sin mirarme: ¿ya se habrá cansado jovencito, de estar sentado?- me pregunta. "No hay problema" -respondo.
- Esperemos dos minutitos y nos vamos joven.
- Le repito que por mí no hay problema señor.
Nadie más subió al colectivo y me dispuse a cerrar los ojos al primer rugido del motor del carro empezando la marcha rumbo a la urbanización donde vivo.
- Hoy juega el Aurich? ¿verdad joven?
- Ehmm, sí -(obviamente no tengo ni idea)
- Y es por la Libertadores ¿verdad joven?
- Ehmm, la verdad no sé. ¿El Aurich está en la Libertadores?. ?¡Qué bueno!.
Nada más hablamos. Vine el resto del camino mitad dormido y mitad mirando las fachadas de toda la avenida Grau y de la Prolongación Pacasmayo. Pago, bajo, camino siempre teniendo como juguete para los dedo, un encendedor pesado. Una llave, dos vueltas, una escalera, y por fin, mi cama.
Desactivar las alarmas.
Loco solo
Último día de un ciclo unviersitario.
- "Hasta se tiembla pipo".
Mi pata se reía mientras trataba de terminar rapidito una maqueta (que es la parte -tal vez única- formal en que ando metido, hacer maquetas y planos). Dos días encerrado con mi tocayo Pipo para medir al final de la noche de hoy rezando ya solito en un autopista rumbo a una farmacia: "dos días, uno despiertísimo, otro dormidísimo".
Cuando entré hoy al campus de la universidad luego de que no consiguiera mi receta anhelada en una lejana farmacia, he estado silbando para no pensar (pero era en vano, ninguna luz podía distraerme). De noche, terco he vuelto a ir a la misma farmacia donde me dijeron que no vuelva, y otra vez me dijeron que no hay lo que quiero:
- "Con usted, son cuarenta personas que vienen por lo mismo".
Me he acomodado los pelos apartándolos de mi cara y sin sonrisa me he quedado parado un par de horas en la noche escuchando unas aves lejanas, aves rayadas con nombres alucinantes: huerequeques, pero era en vano, ninguna luz (ni ninguna hembra huerequeque) me hubieran podido aliviar la násuea; ya en el último taxi del día mientras me acariciaba las barbas de loco desaliñado, el taxista me habló:
- "Yo sé donde puedes conseguir lo que buscas".
Era en vano, el cansancio me había ganado, no le hice caso. No fui a ningún lado, sólo fui a dar dos vueltas (o tres) a la cerradura de la puerta de la calle de casa y subir sobándome la barriga que salta por ratos (y yo ni sé por qué). Los silbidos, la ducha caliente que me ha vuelto a la vida para reírme solito conmigo mismo recordando lo sucedido: el no encontrar recetas y negarme a seguir buscándolas.
Fin de la ducha, he salido a caminar rodeando una iglesia (que no es iglesia sino secta) recordando los eventos sucedidos desde ayer: las yuquitas en una mesa, el gato Crispy, mi prendedera en una ventanita, el sueño infinito de Pipo, la banda brasileña Sepultura, los vagos del Callao y de apodos como "Torita", el café helado, la mujer incansable, el alejamiento de los grupos y de los amigos, el libro de José Ingenieros que encontré de casualidad por buscar papel para líar, mi papi, yo, el silencio, las vueltas en la cama, el recuerdo de siempre, el sosiego, el labio chupando pelos de barba, el parque de una amiga, mi tembladera, el sábado, el domingo, el lunes, las manos chuecas tecleando en automática inercia: "tlac tlac tlac", la locura, "tlac, tlac, tlac", las gracias y el sabor de la última dosis encontrada a última hora hoy, sintiendo como si fuera la primera vez en estas andadas. Cri. Cri. La gente delante mío buscando grillos para saltarles encima y despanzurrarlos, mi masaje en el cuello de una mujer mientras mi cabeza seguía en funcionamiento: todita la pensadera, sin descanso y la manía de calcular todo en tiempos exactos para hacer cada cosa (aunque casi siempre sin éxito a la hora de practicarlo), y el final constante: la náusea solitaria, como indicación de que todo esta yendo bien en la realidad. La demencia.
Días seguiditos sin parar, escuchando el apoyo mutuo: "no te duermas", la alucinación constante en una cabeza que raya con esquizofrenia. El fin de estos días, fuera de la tribu como chamán enajenado que se sienta en cuclillas para hacerse trenzas rojas. El dios sol que se me apaga y la canción final del último minuto para conmemorar cada día nuevo en un mundo que busca curar a sus mejores locos, el estribillo como coro diario vociferado para mí mismo:
- "Todos vamos a morir".
martes, 15 de septiembre de 2015
EDIFICIO ATLAS. Avenida Sánchez Cerro, Piura
Un edificio que siempre me ha gustado incluso desde antes que dibujara arquitectura. Un edificio con tres frentes con sus partes bien definidas: el encuentro con el piso, el cuerpo y el remate, hasta pareciera que los carteles publicitarios que están en su último piso, le caen bien. En el primer nivel, muy público, hay tiendas desde la calle y un regalo del hombre que creó el edificio en su cabeza y pensó en darle algo a la gente, una marquesina como regalo para la ciudad que te cobija y te da sombra, y que diferencia, a su vez, la calle del cuerpo principal del edificio, la pausa también, lograda gracias a infinitos y pequeños planos verticales por encima de la marquesina y el giro del edificio en su esquina, mediante un plano vertical que amarra el cuerpo e indica además: "que aquí comienza una calle y empieza otra". Hay tantos gestos en sólo este edificio...
La modulación de la fachada, usando los muros para contener los servicios y los vacíos para grandes ventanales (configurando mitad lleno, mitad vacío) el remate final de la última losa, "ligera y finita" como oposición a los balcones pesados que amarran horizontalmente e ininterrumpidamente la fachada principal. Los servicios generales como volumen único en el último piso del edificio, todo parece tan bien pensado. Incluso en el trato de las medianeras (límite con la edificación vecina), aquí existe un plano vertical que sobresale y termina de enmarcar los balcones laterales. Hasta las carpinterías están controladas, son de un único tipo: de cuatro celdas verticales (en el caso de las mamparas a los extremos, son de seis celdas,y finalmente las ventanas pequeñas, de tres). Nada se escapa al azar.
Ocaso, los últimos rayones para finalmente pegar una hoja encima del dibujo recién hecho para evitar que se manche. Caminar una cuadra hasta la plazuela Merino, comprar en una tienda china, unos papelitos finitos y de reversa volver hasta a una agencia de buses para pensar una hora después en medio de la carretera Panamericana: ¿cuántos han levantado hoy la mirada queriendo descubrir qué es lo que dibujaba un hombre con cola de caballo?. ¿Cuántas personas han detenido su apuro para pararse en la calle y mirar junto conmigo un mismo objeto? ¿Cuántas personas se han detenido para disfrutar un momento de algo que les pertenece?. Su ciudad.
Muchos.
viernes, 11 de septiembre de 2015
¿Quién soy?
Mediante dibujos, relatos y fotografías, el autor, recorre cronológicamente más de tres años escuchando relatos de maestros -e historias de ciudad- entre ideas sueños y alucinaciones. La palabra rebelde y la música en la frente, el pensamiento riguroso: "Hay que tener principios".Las aulas en la universidad y los viajes por la Panamericana. La defensa de alguna causa: "pensar diferente". Y bueno... acabar la universidad.
Pedro Córdova
viernes, 4 de septiembre de 2015
Urban Sketchers Chiclayo
Durante mi último de año en la secundaria tuve un amigo que venido de Lima, formaría junto conmigo y otro muchacho, una banda de música punk. Tocamos oficialmente durante poco más de un año. Tiempo después; no nos volveríamos a ver nunca más (mentira, sí) después de casi siete años desde la última vez, pasó por la ciudad donde actualmente vivo y nos vimos un rato en el parque principal (el encuentro fue soso, y por suerte, no duró mucho tiempo, me despedí de él y de su chica con la que estaba y me fui). Ahora llevaba entre mis manos un librito lleno de dibujos impresos en hojas brillosas que me acababa de regalar. Yo, feliz.
La publicación era el resumen de una jornada de dibujantes en una ciudad de España, lo he devorado mil veces, mirando cada dibujo. Apenas lo abrí por vez primera, sin querer, he activado y he relacionado una actividad que tácitamente he estado haciendo como intento de escape de la reality, no eran dibujos cualquiera, eran dibujos de lugares reales de la ciudad: calles, plazas, edificios, etc, ósea, un libro de dibujantes de la ciudad, y poco a poco, he caído en cuenta que esta actividad es una tendencia mundial y tiene nombre propio: los URBAN SKETCHERS. Una actividad de carácter casi lúdico que tiene reglas mínimas: dibujar "in situ" y plasmar fielmente la realidad. El resto son ganas.
En Chiclayo, ya había dibujado varios edificios y parques anteriormente, pero de forma espontánea y muy esporádicamente. Ahora, lo estoy haciendo como una forma de documentar la vida diaria de la ciudad donde vivo y con un poco más de cuidado al elegir un lugar específico de la ciudad para dibujarlo (y no dejarlo al azar por ejemplo), así fue que decidí dejar un día -sí o sí- a la semana e ir, pararme (o sentarme) y empezar a rayar en trazos las impresiones de mi ojo, con un tiempo límite: noventa minutos. Cuatro veces he ido. La primera vez con la duda si podría dibujar la esquina llena de recovecos de un edificio del centro, la segunda vez, sentado al ocaso mirando una iglesia. La tercera, aún somnoliento por la falta de costumbre de levantarme temprano dibujando un edificio que es un instituo de cocina, y la cuarta vez (la más reciente), frente a un hospital, cuestionándome sobre una de las reglas que me había propuesto cumplir (esta última vez, demoré más de noventa minutos). Lo importante eso sí, es no dejar nada a medias, se deben terminar de hacer los dibujos siempre.
Un dibujo cada semana para documentar toda una ciudad. Esta historia continuará...
EDIFICIO ATLAS, Chiclayo.
IGLESIA SAN RAFAEL ARCANGEL, Chiclayo.
EDIFICIO CUMBRE, Chiclayo Perú.
HOSPITAL NAYLAMP, Chiclayo
domingo, 16 de agosto de 2015
Edificio Atlas
Chiclayo, Perú
Con el sol intenso en los ojos. Sentado en un banco (no de asiento; sino de esos que te prestan y te quitan la plata). Sentado en la puerta del Interbank, he estado interrumpiendo una cola de personas que querían entrar en la oficina y no podían porque les interrumpía el paso, mientras dibujaba un edificio blanco. Por más que me decían, no me movía... y desde un techo cercano, un espía que todo mira.
Por las callecitas, soplando canciones, luego de haber rayado.
Las Musas
Chiclayo, Perú
Cariátides: remedos de estatuas romanas en Chiclayo, en una tarde de
alucinación finita intentando aguantar el sol en la cejas. La bulla-compañía de
los skaters y una cancioncita de una banda
llamada BARON ROJO, un encendedor celeste y el tajador bien verdecito, bien
afilado, como la mirada gruesa para mirar, o edificios, o humanos.
martes, 28 de julio de 2015
Hermandades
Fuji-no.
La primera vez que almorcé con el actual presidente del congreso, con la licencia popular de que el cuy se come con las manos, este hombre mordisqueaba los huesitos del animal sin reparos, mientras se reía campechano en una mesa que compartíamos una docena de personas. El man que se había hecho famoso por publicar el primer vladivideo que hizo caer una dictadura de corrupción, se adulaba con empresarios de una región del norte del país, saciados de abundante comida, pisco y sopa de chochoca (maíz serrano).
Veinte años atrás era un periodista con pinta de incorruptible, de que no se amarraba con nadie, sin embargo ahí, esa tarde de almuerzo, era un tipo más riéndose a carcajadas, contando chistes,y todos celebrando que habían conseguido un buen terreno para un proyecto que entre todos los asistentes, pretendían construir, pero esa es otra historia. Un año después de lo sucedido, en casa de Pipo,éste en medio de una amanecida de planos frente al comedor, se queda callado de pronto y me dice:
- Recuerdas ese día del almuerzo, hace un año? esa fue la única vez que comí cuy, no me gusta, seguro porque desde niño los he visto crecer cerca de mí, no podría comérmelos, pero bueno.
Me hizo acordar el evento, el cuy, el choclo, el pisco, las cervezas negras, las carcajadas, las sobadas de espalda, las adulaciones, las felicitaciones a dos falsos arquitectos (bueno , a dos medio-arquitectos) y claro, efectivamente, recuerdo a Pipo, aquel día, haciéndose un nudo sin poder dar el primer bocado al cuy que lo miraba bien echadito en su plato. Todos nos apretamos las manos, nos despedimos y nos fuimos. En el taxi entre bocanadas de humo íbamos haciendo planes con Pipo sobre lo que haríamos para el fin de año que estaba cerca. Bajamos del taxi, entramos a una oficina, nos dieron un sobre y salimos. Yo me escaparía unos días de la ciudad y Pipo luego de esperar con paciencia un par de meses, se fue a ver a METALLICA.
En la amanecida que soltó su confesión acerca del remordimiento de haber comido cuy en el almuerzo con un congresista, nos acordamos de más cosas, seguimos conversando del tema, y llegamos al tema del vladivideo que sacó a la luz, el primero de todos, el tema de Fujimori, intentando entre los dos comprender cómo es posible, que haya tanta gente en el país, que aún, hoy después de la corrupción descubierta, después de la sentencia de CULPABLE a un expresidente por casos de lesa humanidad, aún así, existe gente que lo limpia de todo y bajo el lema de: "su hija es diferente", están posicionando a una candidata anaranjada como favorita. Pensar que todo empezó con un vladivideo que permitió desbaratar la red de corrupción del país, Y el que hizo público el video, años después comía feliz cuy en nuestra mesa. No parecía tan formal como en las épocas de destapes antifujimoristas. Hoy 28 de julio, ese congresista, es el presidente del congreso, y ha llegado al cargo gracias al apoyo de un grupo curioso: los fujimoristas. Esto sólo pasa en Perú.
Pipo me ha contado todo sobre el concierto de METALLICA y hemos seguido conversando de más cosas, confirmando la blandeza, la apatía, la falta de postura que existe en el país, y el mundo (ahora que todo parece tan cómodo y tan fácil). Pero las sectas continúan. Como los ritos de madrugadas sacudiendo las cabezas con música extrema de coros repetidos: Desobediencia.
sábado, 25 de julio de 2015
Ver sin ser visto
Para la última vez
que fui a medir la casa, ya no sabía dónde estaba el conejo que me había
acompañado los últimos días en que, con bastante paciencia, me he dispuesto a
medir toda una casa que se iba a remodelar en el estudio. Una vivienda de dos
niveles, construida en los años setenta con una clara arquitectura moderna
frente a un parque en una urbanización residencial.
El hecho de que yo
fuera con mi wincha a medir os ambientes de la casa (a veces con mis amigos
Cuchufo y Emerson) tenía una razón: necesitábamos las medidas reales de la
construcción existente y sobre todo, necesitábamos digitalizar los planos que
se nos habían entregado en la oficina en un rollo de cartulinas amarillentas
realizadas por unas manos hace más de
cuarenta años. Al final, se midió la vivienda y se digitalizó los planos.
La casa no estaba
amoblada, pero era evidente que hasta hacía muy poco, los dueños habían
permanecido ahí. Hubo idas y venidas (siempre burocráticas) para que la
municipalidad se decidiera si el proyecto era: una “remodelación” o una
“demolición más remodelación”, lo cual originaba diferentes trámites y hasta
pagos y/o multas. Aun así, todos los involucrados en el desarrollo del
proyecto, hicieron su parte.
Cogí las llaves de
la casa, de la que sólo habíamos visto los planos amarillentos: primero el
portón de madera, un chasquido y cedió, y luego la puerta de ingreso. La
vivienda tenía en el primer nivel: el servicio (lavandería más cocina), además
de la sala, comedor, un baño de visita y un estudio. El jardín trasero, amplio
y silencioso estaba aún cuidado. Estuve ahí sosegado mirando las plantas y
arbustos sintiendo el airecito fresco, mientras me miraban a mí también, sin
saberlo.
Asomando su cabeza
desde el interior de un cántaro de cerámica que adornaba el jardín, me miraba
un conejo blanco lanudo con una motita negra en la nariz; luego me he percatado que tenía un
bebedor y un comedero que alguien había previsto para el animalito mientras
iban por él. Días después, ya calmo se acercaba. La primera vez que lo vi, no
fue nada amistoso el asunto: lo cargué tres segundos y rasguñándome los brazos
se soltó volviendo de un salto a su refugio cerámico.
El proyecto de
remodelación después de un par de meses tuvo un buen final gracias al esfuerzo
de todos los involucrados. Respecto a la fachada, desde un principio se decidió
que respetaría la misma altura (incluso un centímetro menos) que la altura de
la vivienda vecina (donde residían unos esposos mayores, vecinos muy
respetables y buenas personas además). La señora, con buenos términos pidió
hablar con el arquitecto para decirle que por favor tengan cuidado de dañar su
casa que colindaba con el proyecto de remodelación. Así que como una muestra de
consideración, la fachada diseñada del nuevo proyecto no sobrepasa jamás a la
vivienda tradicional de dos buenas personas.
Ver sin ser visto. También
se contempló un diseño de fachada, que mediante el manejo de un cerramiento particular,
permitía observar el parque que había al frente de la vivienda desde el
interior, desde la piscina y la terraza; y al mismo tiempo, este cerramiento
permitía controlar las miradas curiosas que se pudieran suscitar desde el
exterior. Todo salió bien, excepto el último día que visité la casa antes de
que se demoliera un ladrillo o se dibujara –incluso- una sola línea. Una
sensación de pérdida en ese jardín sosegado, de plantas y arbustos, de cántaros y gradas, de curiosas miradas. La
duda instantánea que me abre la boca para exclamar frunciendo el ceño: “algo falta”.
Por Mediochueco
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| Foto de Ch. Palomino |
viernes, 17 de julio de 2015
martes, 14 de julio de 2015
Av. Luis Gonzales
Lápices de colores sobre cartulina.
Av. Luis Gonzales. Silbando Sepultura. Yendo medio chueco. Mirando un hotel, que ahora. amarillo, es.
viernes, 10 de julio de 2015
DIAMANTE FEST (Piura)
Miércoles 15 de julio. Dos bandas desde Brasil y una desde Colombia. Qué más pedirle a esta vida de puro stress! Evento en fb: https://www.facebook.com/events/1448499655471824/
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