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martes, 28 de julio de 2015

Hermandades

Fuji-no.
La primera vez que almorcé con el actual presidente del congreso, con la licencia popular de que el cuy se come con las manos, este hombre mordisqueaba los huesitos del animal sin reparos, mientras se reía campechano en una mesa que compartíamos una docena de personas. El man que se había hecho famoso por publicar el primer vladivideo que hizo caer una dictadura de corrupción, se adulaba con empresarios de una región del norte del país, saciados de abundante comida, pisco y sopa de chochoca (maíz serrano). 

Veinte años atrás era un periodista con pinta de incorruptible, de que no se amarraba con nadie, sin embargo ahí, esa tarde de almuerzo, era un tipo más riéndose a carcajadas, contando chistes,y todos celebrando que habían conseguido un buen terreno para un proyecto que entre todos los asistentes, pretendían construir, pero esa es otra historia. Un año después de lo sucedido, en casa de Pipo,éste en medio de una amanecida de planos frente al comedor, se queda callado de pronto y me dice: 

- Recuerdas ese día del almuerzo, hace un año? esa fue la única vez que comí cuy, no me gusta, seguro porque desde niño los he visto crecer cerca de mí, no podría comérmelos, pero bueno.

Me hizo acordar el evento, el cuy, el choclo, el pisco, las cervezas negras, las carcajadas, las sobadas de espalda, las adulaciones, las felicitaciones a dos falsos arquitectos (bueno , a dos medio-arquitectos) y claro, efectivamente, recuerdo a Pipo, aquel día, haciéndose un nudo sin poder dar el primer bocado al cuy que lo miraba bien echadito en su plato. Todos nos apretamos las manos, nos despedimos y nos fuimos. En el taxi entre bocanadas de humo íbamos haciendo planes con Pipo sobre lo que haríamos para el fin de año que estaba cerca. Bajamos del taxi, entramos a una oficina, nos dieron un sobre y salimos. Yo me escaparía unos días de la ciudad y Pipo luego de esperar con paciencia un par de meses, se fue a ver a METALLICA.


En la amanecida que soltó su confesión acerca del remordimiento de haber comido cuy en el almuerzo con un congresista, nos acordamos de más cosas, seguimos conversando del tema, y llegamos al tema del vladivideo que sacó a la luz, el primero de todos, el tema de Fujimori, intentando entre los dos comprender cómo es posible, que haya tanta gente en el país, que aún, hoy después de la corrupción descubierta, después de la sentencia de CULPABLE a un expresidente por casos de lesa humanidad, aún así, existe gente que lo limpia de todo y bajo el lema de: "su hija es diferente", están posicionando a una candidata anaranjada como favorita. Pensar que todo empezó con un vladivideo que permitió desbaratar la red de corrupción del país, Y el que hizo público el video, años después comía feliz cuy en nuestra mesa. No parecía tan formal como en las épocas de destapes antifujimoristas. Hoy 28 de julio, ese congresista, es el presidente del congreso, y ha llegado al cargo gracias al apoyo de un grupo curioso: los fujimoristas. Esto sólo pasa en Perú. 


Pipo me ha contado todo sobre el concierto de METALLICA y hemos seguido conversando de más cosas, confirmando la blandeza, la apatía, la falta de postura que existe en el país, y el mundo (ahora que todo parece tan cómodo y tan fácil). Pero las sectas continúan. Como los ritos de madrugadas sacudiendo las cabezas con música extrema de coros repetidos: Desobediencia.


miércoles, 26 de marzo de 2014

La arquitectura trabaja para la vida


Utopías de Ciriani (1967)

"Sé tu mismo"

En los discursos de bienvenida (que más bien deberían llamarse de aliento) generalmente se dictan sentencias o se citan a algunos filósofos y artistas cargando el ambiente de una atmósfera de optimismo y alegría respecto a dos palabras: arquitectura y vida. Fui con el apetito éste de capturar algunas frases inspiradoras y guardarlas para mí; y de paso aprovechar para colgarlas en mi blog, ahí donde cuelgo algunas cosas con la esperanza de mover alguna cabeza y que alguien venga de frente a mi cara para hablarme del "Guernica" o de "Rimbaud", o no lo sé. Cito al filósofo argentino José ingenieros: 

Todos no se extasían como tú, ante un crepúsculo, no sueñan frente a una aurora o cimbran en una tempestad; ni gustan de pasear con Dante, reír con Moliere, temblar con Shakeaspeare, crujir con Wagner; ni enmudecer ante el David, La Cena o el Partenón. Es de pocos esa inquietud de perseguir ávidamente alguna quimera, venerando a filósofos, artistas y pensadores que fundieron en síntesis supremas sus visiones del ser y de la eternidad, volando más allá de lo real. Los seres de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo sentimiento polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en la humanidad: son idealistas.

"Alguna quimera"

Venía caminando a la universidad con esa palabra en la cabeza: quimera, tal vez es por esto, estas ganas de venir a escuchar este discurso del inicio de ciclo en la facultad, tal vez, las ganas de buscar un ideal, una quimera. Ya sentado al fondo del salón esperé a que tres arquitectos entraran y saludaran, y así pasó. Primero empezó a hablar el anfitrión presentado a la pareja de invitados con unas recomendaciones previas: 

"Cuando elijas cualquier tema para investigar, piensa en dos cosas: primero, conéctate, busca un tema al que le puedas tener afecto, cariño de verdad y segundo, mantén la emoción -la esperanza- de que lo que escribas algún día alguien lo lea y diga: esto está bien. Que lo que escribas sea importante, el resto lo hace el esfuerzo y la pasión. Cuando iba a hacer mi tesis no tenía ni idea de lo que iba a hacer, recuerdo haber viajado a Lima y en una biblioteca que no era la mejor, pero sí bastante acogedora, el hombre que me guiaba con los libros, no dejaba de mirarme a los ojos compartiendo conmigo la emoción de  encontrar lo que buscaba, éste hombre, me entregó un libro grueso como una guía telefónica, que había sido escrito por quien hoy es nuestro invitado: Willey Ludeña, y junto a él, la arquitecta Ana Cubas. Hoy están aquí.

"La imaginación al poder"

En la universidad, Ludeña, se dejó ver animado y cómodo, contó historias y también nos advirtió: "tienen que aprender a unirse, juntarse". Resulta que en Alemania pareciera que hay una inclinación natural -en los jóvenes- de querer independizarse del seno familiar, para ellos es una   cosa impensable con veinte años vivir con los padres. Los jóvenes quieren vivir de otras maneras. ¿Y dónde van los jóvenes a vivir?, pues se juntan, alquilan una casa, y forman comunidades en torno alguna disciplina artística, o alguna carrera, etc, se crean lazos y se aprende a vivir en comunidad. algo tan necesario en el mundo globalizado de hoy, donde la competencia laboral cada día es más brutal, y el mercado más cruel. Aquellos que no estén acordes a los nuevos tiempos no tendrán éxito. "Juntarse y crear lazos entre ustedes, es una forma de resistir y de avanzar, de no quedarse".

Durante el discurso también se recordó a Ciriani: "Ninguna cosa es fácil, las grandes cosas suponen un esfuerzo considerable". Estudiar la carrera supone une sfuerzo considerable y no sólo eso, también es una suerte. Hay cientos de jóvenes genios por ahí (con más ánimos que tú) que nunca tendrán la posibilidad de estudiar en alguna universidad, y no por no quieran, sino por factores ajenos. Exclama -ceremonioso- Ludeña: "Honre el privilegio que usted puede estudiar".

"El poder de cambiar la vida"

La arquitectura es emoción, nos cubre, es algo perfecto como el vientre materno. Ustedes van a encontrar todo en la arquitectura, porque si son pintores, músicos, matemáticos, bailarines, filósofos, o lo que sea, todo lo van a encontrar en la arquitectura "porque la arquitectura trabaja para la vida", no hay ninguna actividad humana que escape a la arquitectura, ésta te afecta, te ayuda, es el pensamiento positivo de mejorar, incluso, desde antes que exista la materia misma, está el deseo de transformar para bien. La arquitectura es es el adelanto al bienestar, pues su principal materia prima es el futuro: lo que viene siempre va a ser mejor. El futuro es lo mejor del presente.

La quimera es mejorar, esa es la quimera. En arquitectura lo que importa es mejorar la vida, pues nunca importa tanto el objeto como sí importan las situaciones que éste puede generar. Al ocaso, el arquitecto Willey Ludeña, sonriente, agradecía a los presentes por la atención y salía del salón. El orden del salón se dispersa, los chicos salen del salón y alguno seguro seguirá pensando: "la imaginación al poder".

Fin del día viernes 14 de marzo. El discurso de inicio de ciclo a cargo del arquitecto Willey Ludeña fue gratificante, con sonrisas, citas, consejos y advertencias: hay que adelantarse. La noche acababa con los pasos calmados saliendo de noche de la universidad con un librito en las manos, ahí decía: "La imaginación despoja a la realidad de todo lo malo y la adorna con todo lo bueno, depurando la experiencia, cristalizándola en los moldes de perfección que concibe más puros. Los ideales como parte de la imaginación son pues, gestos del espíritu hacia alguna perfección".

"Hazlo tú mismo(a), mejora".

Por Mediochueco
Foto: de internet


miércoles, 12 de marzo de 2014

PRONUNCIAMIENTO


Hay que tener una postura. 

Que estando en la etapa decisiva por ser de trance definitorio entre lo que se inició algún día con el sueño de empezar la carrera y afrontar lo que vendrá inevitablemente al conseguir lo que queremos: el desarrollo de nuestras ideas y nuestra colaboración de aportar a la humanidad con más cosas que sólo construcción, creo que es necesario que cojamos la posta sincera de incentivar el desarrollo de la escuela de arquitectura y promocionar al mundo lo que somos y para qué nos formamos, llegar a todos; desde los chicos que se inician hasta los padres que aún no entienden. La defensa de una causa.

Debemos intentar difundir un poco más una curiosidad cultural que esté fuera de los estándares de la televisión y las modas pasajeras que nos hacen consumidores de cualquier producto cada cierto tiempo. Verdades como la lectura, la literatura, la pintura, la escultura, las conversaciones amenas, la relación entre hombres y mujeres, los deseos comunes y siempre la búsqueda de la verdad como principio para poder entender algo. Hay que cuestionarlo todo. “Hay que desarmar para aprender a hacer bien. Pieza por pieza”. Es necesario entender en qué contexto vivimos actualmente, cómo se nos está enseñando la carrera y cuan contentos estamos con ella, además ¿qué se está enseñando fuera de los límites que conocemos de nuestra ciudad y nuestro país? Procurar confirmar que el camino que hemos escogido a la hora de estudiar la carrera es el que deseábamos.

La universidad como centro de la juventud con proyectos para salir a la sociedad y abordar sus problemas, es hoy una competencia desmedida entre títulos de personajes importantes o títulos de ideas científicas que ponen por nombres a nuevas universidades que se siguen abriendo cada día; es necesario e inevitable entonces la pregunta: ¿vale cantidad o calidad? La cuestión no es por el clásico: sacan demasiados profesionales en Perú, lo que ocasionará falta de empleos posteriormente; sino más bien me centro en la decepción que viene luego de pensar en la mala calidad y la falta de respeto a la cultura y buena enseñanza; temo que una carrera que me gusta tanto y que estamos en proceso de adoptarla como forma de vida sea tomada como cualquier cosa, la impotencia es clara al imaginar que me cruzaré luego con muchos arquitectos que nunca prestaron atención a que la arquitectura era algo más que sólo construir o pretender destacar por hacer cosas estrafalarias. Adiestrarse en la carrera busca mejorar la calidad de vida de las personas (y todos queremos mejorar) pero el ciudadano típico aún tiene miedo a recurrir a un arquitecto, teniendo incluso, la idea preconcebida que el diseño arquitectónico sólo es posible para una élite que pueda pagar un presupuesto alto y ejecutar una obra de lujo. Nada más falso.

La arquitectura no sólo se da construyendo, también se refuerza, se potencializa y se cristaliza gracias a otros medios: las conversaciones y el debate, los diálogos sinceros entre estudiantes y las enseñanzas que podamos aprovechar de quienes han venido antes que nosotros. La arquitectura para quienes estudiamos la carrera es –lastimosamente- uno de los últimos temas que tocamos en nuestros pasillos. Después de años, a algunos aún nos queda ese mal sabor a que todo suena a obligación, obligación de amanecidas, obligación de planos, obligación de cortar cartones y doblarlos, obligación de no dormir, obligación de levantarse para continuar -¿pero acaso no es esto lo que haremos todas las horas del día por el tiempo que nos quede de vida? Poco a poco debemos ir forjando el carácter, al menos ya no nos sorprenden las maquetas rotas por los maestros en nuestras propias caras ni la excitación momentánea de ellos diciéndonos: parece que no quieren hacer nada. Ahora lo que queda en nuestras manos es seguir el camino, adoptar de forma definitiva el respeto por la carrera y considerarla como una entrega desmedida de alguien que pensó tanto para plasmar sus principios y mejorar vidas en unas cuantas líneas; nadie va comentar nada, no lo van a agradecer, no saben cuán difícil ha sido; si yo no defiendo lo que pienso, nadie lo hará, hay que pararse fuerte en la época en que nos ha tocado vivir.


Nos va a tocar escuchar a quienes renieguen de los principios que alguna vez defendimos. Al final, uno escoge el camino, pero las preguntas vuelven cada cierto tiempo, nunca va a parar, la resistencia. El uso de la razón y la esperanza en la humanidad.

(*) Por Pedro Córdova a febrero del 2012 desde la U, desde una escuela de arquitectura donde hacedos años anunció que nos convertíamos en facultad; desde ese día ni pío.

sábado, 8 de marzo de 2014

Hambrienta de Amor


El domingo siempre es el día más cruel. A veces, cuando la luz del sol no sale, cuando todo se anega a una especie de charco húmedo y sucio, el domingo se convierte en un espacio tortuoso, un vacío fuera de la rutina que nos anestesia y nos salva, esa rutina laboral y semanal que nos aleja del asqueroso pantano de la depresión. Por eso mismo la depresión es dominguera. Para la depresión de verano, sobre todo, de un domingo que es 14 de febrero, no hay partidos de fútbol, ni ceremonias en la iglesia, ni sol ni cine ni playa ni juegos de los niños en el parque, ni cebiche ni pisco sour. La depresión acecha los domingos de la peor manera: por la espalda y sin chaleco antibalas.

Y tenemos miedo. Al borde del enamoramiento, al borde del desamor, al borde del aburrimiento: tenemos miedo una vez más porque simplemente estamos al borde. El abismo. La sima. La profundidad de un cañón. Aunque la última vez se haya sufrido demasiado, tanto que una se puede preguntar sin sarcasmo: ¡¿cómo era posible?! Una vez más extendemos las manos al cielo con los ojos apretados y con pánico a que el halcón del dolor hinque su pico y lo clave en el centro, pero las extendemos porque, en América Latina así como en otras partes del orbe, muchas mujeres somos unas hambrientas de amor. No con hambre sexual, ni siquiera con desesperación ni con ansiedad de bulímica, sino con una intranquilidad interior que nos roe poco a poco.

Y una puede llegarse a convencer de que hay seres humanos especialmente destinados a sentir el dolor: una sensibilidad especial que lo percibe todo, como una antena, para encontrar espacios de dolor en los otros y creer que se pueden volver una amenaza contra nosotros mismos. Pero eso es imposible porque el dolor es innombrable, es incomunicable, no se puede asir jamás excepto como una vibración extraña. Algo como una corriente eléctrica en la zona derecha del cerebro. Algo como un temblor en los dedos. Algo como ese sabor salado de las lágrimas.

En el día del amor ¿cuántas mujeres recorrerán las cicatrices que sus amores les han dejado sobre el cuerpo para recapacitar sobre sus propias vidas?, ¿en el día del amor cuántas mujeres se atreverán a decirse a sí mismas que, ese hombre, maltratador, mentiroso, sacavueltero, no es necesariamente el sapo que al besarlo se convierte en príncipe? ¡Ay qué de sapos hemos besado en nuestras vidas! ¿En el día del amor qué mujer podrá poner encima de esa necesidad de protección y de pareja la dignidad para decir basta a la agresión, basta al chantaje sexual, basta a los malos tratos psicológicos? Esa mujer, la que diga basta de una vez, la que sobre las cenizas de todo lo vivido, sobre el abismo del pánico, pueda sobrevolar con miedo sobre las puntas de sus pies, esa mujer se habrá salvado y habrá salvado a sus compañeras.

 En el día del amor no es posible pensar que el amor masacra, destruye, arruina, devasta, arrasa como un huaico cortando toda comunicación a su paso, porque el amor es siempre construcción y nunca tener que pedir perdón.


Artículo de la peruana
ROCÍO SILVA SANTISTEBAN
fEBRERO-2012

sábado, 1 de marzo de 2014

CONVERSACIONES CON EL ARQUITECTO


La arquitectura se basa sobre una ficción. Si hasta Piñón, que es un hombre ultra racional habla de la intuición, pero claro, que la intuición no se confunda con el deseo individual de buscar un sello personal, cuando la intuición pretende sólo exacerbar el deseo egoísta de un individuo y crear "obras identificables de autor" entonces la intuición se desvirtúa (sino pregúntale a Gehry con sus titanios bien re-chuecos. Para él lo importante es que uno apenas vea un adefesio metálico, reconozca que es un edificio Gehry). No hay que buscar el reconocimiento como idea principal: es curioso, las obras que más adquieren la personalidad de sus autores son precisamente de aquellos arquitectos que nunca se enteraron que estaban dándoles sellos de personalidad a sus propias obras (su intención nunca fue esa); así el Mies con su habano en el pico seguía ensimismado en sus prismas, repitiéndolas una y otra vez, pero no por querer que sepan que él es el arquitecto de las prismas, sino; va más allá: la abstracción que pretende Mies es más importante que el deseo de reconocimiento, él cree en eso y punto, el uso casi maniático de la técnica por parte de Mies es parte de sus principios (busca ser coherente a su mente y a sus valores personales, su mundo interior), pues bien, ahí está: las obras de Mies -incluyendo la National Gallery con sus 68 metros de luz- es la búsqueda de su autor para dialogar consigo mismo, buscar ser coherente con lo que él cree, con los principios que él considera importantes. Entonces resulta que la gente mal interpreta la obsesión: entonces si Mies hace puros prismas, yo haré a partir de ahora puros círculos, si hasta hay un imbécil ecuatoriano que en sus fachadas las dibuja "patas arriba" (claro, el pobre man, quiere decirnos: por si acaso, yo quiero ser famoso). El reconocimiento no es el fin último, es más, en la arquitectura nunca es un fin. Lo importante es identificar qué capas son las más importantes.

Tu centro.

Las capas: son miles de capas de pensamiento para hacer cualquier cosa. Por ejemplo: en una construcción al costado de una acequia uno nunca olvida el asolamiento, la estructura, las instalaciones sanitarias incluso, pero éstas son capas más superficiales, pues hay otras, unas que están más próximas al hombre creador, por ejemplo: la condición ingrávida, no considerada por un afán de espectacularidad, sino porque es una consecuencia lógica: con nuestros lotes estrechos de 5, 8, 10 metros de ancho, bien la estructura puede estar tirada a los lados, el dominio de la técnica de maestros vivos y muertos nos han enseñado que es posible. Entonces una capa my íntima puede ser esa: la persecución de algún maestro, pues si se tiene un buen maestro hay que hacer lo que el buen maestro nos ha enseñado a hacer bien, las capas más internas hablan de tu mundo interior, de lo que lees, de lo que piensas, de cómo hablas, capas importantes que van más allá, que pretenden -primero- encontrarse al autor consigo mismo y de ahí, intentar comunicar algo al mundo, sería ilógico imaginar a Ciriani pensando en la espectacularidad de un proyecto buscando sólo impresionar a los humanos, pues éste peruano-francés (medio rabioso) tiene otras intenciones y convicciones: no traicionarse ni al mismo, ni a su maestro Le Corbusier, ni a la arquitectura entendida como contribución humana a la sociedad. Las capas más importantes vienen de ti. ¿Qué estás pensando ahora? cosas que no importan?. Tal vez es hora de cambiar la cabeza, tal vez es hora de usarla, es hora de tener principios (y fines).

El fin.

El fin último  es la sociedad, los humanos. Mies dice que la arquitectura no es sólo un conjunto de técnicas, sino también hay un componente que busca humanizar las obras ¿y cómo lo hace? pues convirtiéndose en parte de la gente: "y ahí usted debajo de la sombra de ese edificio tal vez blanco, tal vez marrón", usted ni sabe de quién es la construcción (ni debe importarle) pero la sombra ¡oh dios! es una salvación, entonces es aquí donde la obra ya no le pertenece al autor o al dueño, sino le pertenece a la sociedad, el fin último es el hombre, intentar cambiar la sociedad, intentar vivir mejor. Hay un pasaje muy bonito de algún libro o publicación que decía que hay edificios que cantan y algunos que hablan (y otros que no dicen nada), así es pues, la arquitectura influye en la vida, no es igual vivir aterrorizado en una ciudad de violencia que vivir con tu mujer agarrándote la mano en un lugar hecho especialmente para la convivencia respetuosa entre los humanos (el campus de la UDEP con sus venados y flores me vienen a la mente) sería bueno caminar sin miedo (y sin apuros, y sin cámaras de vigilancia, y sin temor de los otros humanos). Siempre quisimos otra cosa, curar la ansiedad, conmovernos por el mundo y al ser estas cosas no materiales, hay que enfrentarlas con otras cosas no materiales. ¿Pero cómo?. Construir la realidad.

Nada existe.


El asombro es algo inmaterial en base a cosas reales, materiales. "Basta que el ojo lo crea para que el cerebro lo valide". Dicen que en el teatro los primeros metros del piso del escenario son tablones de madera, lo de atrás es cualquier cosa menos madera (pero hace la finta), tu cerebro automáticamente cree que todo es igual en el piso, no tiene porqué dudarlo (pero la realidad le engaña, pues la misma realidad es un engaño, fue concebida así). Y es que hay una diferencia entre la realidad y lo real, son dos cosas distintas. La realidad se construye a partir de lo real, por ejemplo el acto de magia: te sorprendes, hay un asombro, pero sabes que jodidamente en algún lado está el truco, igual es: "el mago con un canario encerrado en una jaula muy pequeña aparece en el escenario con una tela tapando la jaula, dice unas cuantas palabras y de un manotazo sobre la jaula ¡la hace desaparecer!; luego de la función y del asombro, se botará secretamente a la basura el canario despanzurrado, mezclado con la jaula hecha una lata"; lo que importaba era construir una realidad creíble, había que desaparecer repentinamente al animalito (la realidad que te crees) a partir de lo real, en este caso lo real es que se puede aplastar a un canario con un manotazo y la mano siempre es más rápido que el ojo. La realidad se construye. Tú puedes construir la realidad (a partir de lo real).


¿Qué quieres construir? (constrúyete a ti mismo).


"Uno ha venido al mundo para mejorar". Vuelta a la realidad en un mundo de oficina: el frío y la noche lluviosa a través de las persianas que dan a la calle y las miradas aguzadas de algunos a la hora de intentar traer a la mente las palabras adecuadas van originando el desenlace del día: ya va anocheciendo. Al final alguien suelta un garabateo sobre una hoja amarilla: “para iniciar un buen texto (y hasta para las despedidas), es imprescindible tener un buen relato previo, hay que procurar empezar contando una historia que no necesariamente tiene que ver con el tema, una anécdota puede ser". Al la mañana siguiente me quedé dormido después de escribir tanto; ya por la tarde con los amigos y con una maqueta al medio, dos se hablaban: "La arquitectura se basa sobre una ficción, la ficción es querer sentirnos mejor". El silencio y la despedida después de un par de horas. - Chau. La cerradura (dos vueltas).


Nada existe. Constrúyete a ti mism@. Construye tu ficción.


Por Pedro Córdova
Foto: FAU-UDCH
07/04/2013


miércoles, 28 de agosto de 2013

ARQUITECTURA : SOLILOQUIO DE UNA NOCHE

Elaborado por Bach. Arq. Johann Palacios Mariño. Fotografía por Johann Palacios Mariño a exepción de la imagen del Gran Hotel de Turistas (1964) que es de otra fuentes.











Cuando me senté a escribir estas líneas pensé en las personas ajenas a la arquitectura más que en estudiantes o arquitectos, una y otra vez me pregunto, en qué nos convertimos o nos estamos convirtiendo los arquitectos de ahora, creo que estamos dejando de lado nuestra verdadera labor.

Las personas en su mayoría piensan que la labor del arquitecto acaba con solo diseñar una casa o edificio “bonito”, están equivocados, involucra mucho más, cómo hacer ciudad, cómo cuidar su ciudad, cómo quererla, cómo identificarse y es por eso que otras ciudades de distintos países han sufrido un cambio inescrupuloso y ahora las encontramos en nuestra ciudad de Chiclayo con el asesinato de algunos edificios emblemáticos representativos de la arquitectura moderna en el Perú.

Pero se preguntaran las personas ¿qué cosa es Arquitectura Moderna, cuáles son esos edificios de los que tanto hablan y qué tienen de diferente estos edificios de los otros, y así, éstas personas harán muchas interrogantes, hasta nos pedirán una explicación. La solución al problema no es la crítica a las personas por su ignorancia, sino mas bien deberíamos preguntarnos, los arquitectos, ¿qué estamos haciendo al respecto para hacerles entender (al menos los que entendemos la buena arquitectura)? ¿cómo lograr que la entiendan y salgan de la ignorancia ? de repente invitando a la ciudadanía a asistir a conversatorios, coloquios, etc., organizados quien sabe..por el COLEGIO DE ARQUITECTOS DEL PERÚ SEDE REGIONAL LAMBAYEQUE o por cualquier facultad de arquitectura que existen en nuestra ciudad, con la finalidad de explicarles el valor de estos edificios y la buena arquitectura con palabras sencillas y concisas para hacerlos conscientes y partícipes de nuestras demandas cuando alguien inescrupuloso haga daño a uno de estos edificios.

Como se puede deducir anteriormente nosotros somos los verdaderos culpables y asesinos de nuestra ciudad; estudiantes, docentes, arquitectos, facultades de arquitectura, el CAP e instituciones que estén relacionados al tema. No llegaremos a nada si seguimos culpando a nuestras autoridades y a las personas por su ignorancia, debemos hacernos una autocrítica. La ignorancia de ellos debemos aplacarla y hacerles entender que deben querer a su ciudad, y es por eso que cuando derrumben o malogren edificios representativos deben estar preparados y denunciarlos. Si no intentamos llegar a ellos, habremos perdido la batalla por hacer ciudad.

No sólo son edificios sino también espacios públicos, residenciales, urbanizaciones, calles, veredas, monumentos, parques jardínes, etc…que ellos desconocen. Porque no están catalogados, no están en un libro, revista o dosier para que puedan apreciarlos y saber reconocerlos. No son muchos pero recorriendo Chiclayo con el lente de mi cámara, encontré edificios escondidos por cambios que sufrieron por desconocimiento de sus dueños, como El Gran Hotel Chiclayo, el edificio de oficinas de abogados frente al Palacio de Justicia o edificios pintados cubriendo su verdadera piel sin tener criterio, como Serpost, además de La Residencial FAP, La Residencial Pascual Saco, Residencial Leguía, Mercado Modelo, Club de la Unión, Casas en Patazca y casas en Santa victoria entre otros.

Creo que es hora de ponernos la mano en el pecho todos los arquitectos e instituciones que velan por poner en valor este tipo de edificios y espacios públicos que existe en nuestra ciudad y a la vez, enseñarles a todos nuestros ciudadanos a reconocerlas y concientizarlos de la importancia de la buena arquitectura. Después de anotar esto, espero que no sólo quede en estas líneas, e invito a todos que se sumen y ayuden a ser útil este propósito y fomentar este objetivo, está en manos de nosotros.

(*)El texto: Crítica y autocrítica de mi amigo Johann Palacios, que siempre conversa entusiasmado sobre la FAUIC.UDCH diciendo: hay que hacer más. Éste texto fue publicado en el verano del 2011? 2010?. Años después republicando a miparecer personal sonaría pues: NARCOSIS .

viernes, 14 de septiembre de 2012

El camino



Por primera vez el Perú participa en la Bienal de arquitectura de Venecia. Veinte firmas de arquitectos asumen el desafío y exponen una reflexión: el sueño de Perú de hacer una ciudad en el desierto. El proyecto Olmos que busca traer el agua del río Huancabamba en Piura hasta miles de hectáreas áridas en Olmos (departamento de Lambayeque) es el punto de partida a la reflexión. un túnel atravesará una montaña, por ahí, el agua, la abundancia.

Un día -hace ya casi cuatro meses- un arquitecto comentaba en su oficina a dos de sus estudiantes la intención de convertir la reflexión en una escultura. En algún lado de Chiclayo se hizo una primera idea, una maqueta en cartón que fue llevada a Lima. En Lima se juntaría con otras diecinueve maquetas. Todas tenían algo en común: la abstracción de un cubo de veinte centímetros de arista.

Carlos Runcie Tanaka es un escultor peruano. Él vo las ideas de los veinte estudios de arquitectura y s encargó con su arte pasarlas del cartón descartable al barro del desierto. Veinte esculturas cocidas con las ideas de veinte oficinas en el horno de un escultor. Estas esculturas recogen la reflexión acerca del desierto y la vida. La muestra nacional tiene nombre propio: Yucún or Inhabit the Desert.

El catorce de agosto llegaron a Venecia las veinte "huaquetas" peruanas, nombre original para las esculturas. Es la primera vez que Perú participa en esta importante exposición europea. El veintiocho de agosto empezó oficialmente: "La 13. Mostra Internaionale di Architettura - La Biennale di Venezia". Para el Perú es razón de contento y por aquí también: uno de los veinte estudios que exponen lleva la firma de Chiclayo. En esta parte del país siempre se comenta que muchas cosas cambiaran con la llegada de una abundancia que se acerca, hay harto optimismo, el Proyecto Olmos es un clásico para todos los que viven en Chiclayo y alrededores. Un proyecto único en la historia del país.

El arquitecto Palomino comentaba a sus estudiantes: "hay que traer abundancia hacia donde haya escasez".


¿Qué significa Yucún?
Es una palabra de origen moche
que significa el polvo fino
que se acumula
en los caminos...


Por Pedro Córdova. Sobre la foto: Huaqueta de Carlos Palomino trabajada por el escultor Carlos Runcie. Foto del taller de Carlos Runcue Tanaka.

martes, 21 de agosto de 2012

Arma: WIKILEAKS


Ahora la paranoia lleva nombre propio: Julian Assange, nacido en Australia en 1971, fundador y director de WIKILEAKS, portal de internet y organización internacional que desde su aparición en el 2007 se ha encargado de difundir gratuitamente por internet gran cantidad de archivos clasificados (documentos secretos) que grandes empresas y gobiernos querían ocultar.  A la fecha son cientos de miles de documentos con contenido sensible y de interés público que WIKILEAKS ha filtrado, siempre preservando el anonimato de sus fuentes. Así se supo de videos inéditos de soldados norteamericanos matando a civiles en Irak, y la publicación -en el mismo portal- de los diarios militares secretos de la última campaña militar de los Estados Unidos en Afganistán. Pero curiosamente la polémica no se ha centrado en las bárbaras actuaciones del ejército, sino; sucedió que todos los medios de comunicación (todos los políticos, todos los abogados y todo quienes han querido meterse) sólo se han centrado en un solo tema: en lo “ilegal” que ha sido difundir así (gratuitamente y por internet) este “tipo” de informaciones. Es como para no creerlo; nadie ha cuestionado el contenido de los videos, sino por el contrario, todo el mundo se ha hinchado la cara diciendo: “Pero qué mal, que este australiano, difunda así lo que debe mantenerse en secreto”.

A la fecha, gracias a recursos legales y acusaciones (y amenazas de muerte y más) WIKILEAKS ha dejado de funcionar. Las empresas (como Master Card) que se encargaban de recoger el dinero de quienes apoyaban voluntariamente la existencia del portal han decidido cancelarle las cuentas, y descartar así todo tipo de apoyo que pueda recibir la organización (en claro apoyo a los intereses de algunos). Respecto a Julian Assange, la justicia de Suecia lo viene investigando por una presunta violación en agravio de una mujer. Assange lo niega.

Algunos políticos canadienses han pedido su muerte y desde Washington exigen que se le persiga peor que a Osama Bin Laden, pero para otras personas de a pie, Julian Assange se ha convertido en una suerte de héroe que “les ha plantado el macho” a los “bravos del barrio”. ¿Pero en qué lío te metiste australiano?

Por Cördova a febrero del 2011

lunes, 20 de agosto de 2012

P A L E S T I N A . L I B R E !


Y los judíos “pobrecitos” (aunque no todos) decidieron un día ponerse a la defensiva: si a ellos los persiguieron los nazis, entonces decidieron exterminar a los palestinos. Los pobrecitos judíos (no todos) se volvieron los asesinos. Tanques contra piedras. Ejército contra la Intifada. Yo creo que nosotros estamos felices sin pensar en esas cosas "que suceden allá lejos". Un hombre de corazón noble trataba de explicarme con sus pocos sentimientos, el dolor que sentía por tanta injusticia: hace miles de años allá por donde dicen que nació un hijo de dios, siempre han vivido los palestinos (antes incluso de la llegada de ése hijo de dios que dicen que se llamó Jesús). Bueno, resulta que después de miles de años de pertenecer a una tierra, vienen unos hijos de algún dios maldito a querer imponerse (los judíos) y así sin asco se metieron. Al carajo Palestina, apenas; en 1948 se creó el estado judío de Israel en tierra que desde siempre fue palestina. Ahora hay otra cosa: todos los ejércitos del mundo mandan a entrenar a sus mercenarios y soldados de élite justamente a Israel, pues es el ejército más poderoso y sofisticado del mundo. Palestina más por defender una causa se enfrenta por el abuso, por rabia. Los jóvenes y no jóvenes ya no sueñan tal vez con recobrar su tierra, ahora la rabia manda: lo importante es aguantar, y si se puede matar alguno que otro judío, mejor. Así es que miles de palestinos hacen colas para morir llenos de bombas en medio de la mayor cantidad posible de judíos para hacerlos explotar. Palestina está jodida. Resulta que nadie toca el tema en la ONU una institución que no sirve para nada (para nada!) mientras tanto los palestinos se siguen muriendo. Palestina ahora está dividida en dos partes, y al medio Israel. Las dos partes de Palestina son: Cisjordania y Gaza. A Gaza, la tienen más fregada, aislada, no puede salir a ninguna parte si hasta muros les han construido los judíos para que no pasen o si es que lo intentan mueran a bala de francotiradores (hasta la ayuda extranjera para dejarles comida y medicina depende de Israel). La cosa no es de ahora. Van a pasar más años hasta que nos encontremos fregados de sentimientos contándoles a los nuevos hombres el dolor que sentimos por tanta injusticia, dolor que se convierte en tanta rabia. Los palestinos se mueren con la complicidad del mundo mientras seguimos en Facebook y pintándonos las pestañas. Palestina se muere. Hijo mío ¿quién iba pensar que David se convertiría en Goliat?. El pueblo palestino se ha agarrado el pleito, ya no es asunto de ejércitos, es un asunto de dignidad, los palestinos sólo quieren morir resistiendo mientras nosotros seguimos viendo por FOX y CNN las noticias que Estados Unidos, primero, revisa antes de difundir (el primer aliado de Israel). Imagínate si por poco ya quieren hacernos creer que nada de esto existe. Ay! los malditos (pero el pueblo aguanta, no para).

Por Pedro Córdova.
Noviembre 2011


sábado, 30 de junio de 2012

Sábados


Los sábados son días raros: en el descanso a veces no sabemos qué hacer. Cuando era niña mi padre nos sacaba a pasear todos los sábados, era el día de la visita semanal permitida por el juez. Mi papá no tocaba el timbre de la casa: desde el carro nos tocaba el claxón con una señal característica. Si tuviera un claxón ahorita la repetiría, pero ninguna onomatopeya puede reproducir esa sensación ta/ tatatatata/ tatatatata/ tata… Como en los años 60 no había mucho dinero pero si mucha gasolina barata, nos íbamos a diversos sitios de la ciudad: al Puerto del Callao a ver los barcos, al aeropuerto para ver los aviones, al cementerio Presbítero Maestro para pasearnos entre las tumbas de personas importantes mientras mi papá nos explicaba por qué eran importantes esos señores, al Morro de Chorrillos a buscar la tumba de nuestro antecesor Miguel Iglesias, a La Herradura para que nos explique la continuidad de una ola tras otra, y cuando teníamos hambre, cruzábamos toda la ciudad para ir a La Molina, y en el Galax, comprarnos dos paquetes de Charadas.

De mayor seguí yendo todos los sábados a casa de mi padre, incluso cuando me casé con mi esposo de ese entonces, y luego cuando me divorcié, sola de nuevo, con mi niña pequeña que siempre jugaba con los fósiles de la escalera. Cuando llegaba a la 1 pm, más o menos, mi papá nos esperaba en una salita previa al comedor de diario, donde siempre infaltablemente había un trago, generalmente ron con coca-cola, whisky o su preferido y el mío, Fernet Branca con un chorrito de pisco y seven up. Comíamos maní o chizitos, y conversábamos de lo que sucedía durante la semana, de política, de nuevos descubrimientos científicos, o discutíamos de la posmodernidad o de Zizek o de Derrida, a quienes se resistía a leer. Mi padre era un hombre "moderno" en el sentido más ideológico del término, construyó su background durante los años 50, por lo tanto, romper con una serie de paradigmas epistemológicos declarados como científicos –sobre todo después de dedicarse a la antropología– le costó mucho trabajo. Hasta el final estuvo buscando, por ejemplo, las raíces científicas de la ética en el ser humano y por eso ensayó el texto El Primate responsable pues estaba convencido que la solidaridad y el cuidado del grupo formaban parte de nuestra biología. Por eso mismo leía con "fruición" –como él mismo me decía– a Steven Pinker o a Richard Dawkins o a los antropobiólogos que vinculan la cultura desde la raíz misma del bios.

Cuando pasábamos a la mesa, generalmente, mi papá hacía la concesión de hablar de cualquier cosa para que los demás comensales también nos entendieran, le contaba un poco mi semana, siempre asuntos laborales o de salud o de activismo en el que siempre estoy metida. No le contaba asuntos emocionales, personales, ni peleas. ¿Para qué? Si lo necesitaba, sabía que además de ser mi maestro y profesor de todos los sábados, era mi padre y le podía pedir que me diera su pañuelo mientras lloraba mis penas. Pero esos sábados, luego durante el café, nos quedábamos discutiendo horas, peleando incluso, porque él se aposentaba en su espacio de modernidad a toda prueba y me acusaba a mí de posmoderna. Para mi padre la verdad estaba en algún lugar, para mí la verdad es un constructo discursivo. Esas eran nuestras diferencias ahí en la sobremesa de todos los sábados por la tarde durante gran parte de mi vida. Y en esas discusiones, acaloradas incluso, nos encontrábamos más como padre e hija.

Desde hace tres años mis sábados son mustios. Intelectualmente no he encontrado un par como mi padre. Tengo grandes amigos, muy inteligentes, grandes conversadores, preparados, polémicos, incluso con un humor extraordinario con los que puedo hablar horas de horas –el mejor de todos está en París ahorita, y lo extraño como nunca– pero esa relación de maestro-discípula conteniendo la otra de padre-hija, no se va a repetir en mi vida nunca más. Sé que he sido muy privilegiada de tener un padre-maestro como el mío y quizás eso le debo yo a la vida. Es algo que debo devolver con la misma gracia que me fue dada.


Mi padre no vivió conmigo desde que se fue de la casa cuando yo tenía 5 años, pero la verdad, estuvo muy cerca de mí. Quizás lo extrañé mucho cuando iba a hacer la primera comunión y mi tío lo reemplazó para la foto, o cuando me enfermé y me llevaron a la clínica con los riñones a punto de colapsar, o cuando necesitaba que alquien me lea cuentos en la noche. Pero en mi adolescencia y juventud mi padre estuvo al lado de lo más importante en mi vida: el amor al conocimiento.


Ayer tuve un sábado terrible: me sentía extraña, apagada, queriendo dormir, soñé de nuevo las mismas pesadillas de mi infancia, las olas del mar saliendo para ahogarme, la mancha de sangre como huella de la putrefacción, los ladrones que entran a la casa a perseguirme sin que nadie me defienda. Tuve miedo. Lloré dormida. Pero en realidad, todo eso, todo lo malo y negativo y toda esa ansiedad, apenas fueron el abono de este recuerdo. Valieron la pena, quizás…

Creo que me debo algunos sábados diferentes.

Por Rocío Silva Santisteban.


miércoles, 27 de junio de 2012

Irracionalidad

Una planta triangular| Lo que un día fue| Es como que en unos años se pueda decir: ¿Henri Ciriani? Nunca existió por aquí. El arquitecto peleando con el mundo contra una remodelación sin su consentimiento.













(*) Fotos del primer trimestre del 2012. Imágenes de http://henriciriani.blogspot.com/2012/03/photos-du-chantier-en-cours.html


domingo, 24 de junio de 2012

Una raya más al tigre

1958. HOTEL DE TURISTAS, Chiclayo (Perú). Crédito fotográfico: Arq. Jorge Cosmópolis.

En la ciudad de Chiclayo, un "edificio emblemático" está siendo drásticamente transformado (entre comillas porque en mi me mente me suena a título de clase de alguna de nuestras escuelas de arquitectura). "Edificio emblemático"- dicen. Estudiantes de arquitectura comentan indignados la situación.

"Qué es mala la remodelación". "Que es (como ya dije antes) un "edificio emblemático"". "Que no cae con el entorno" (y otras cosas más)... y una que otra defensa un poco mal resuelta: "los chilenos algo tienen que ver".

Y?

Curioso. Defendiendo un edificio que ya ha sido terriblemente transformado "antes de". Nos indignamos defendiendo una obra que ya estaba bien arruinada. 

¿Qué es lo que estamos defendiendo en el asunto del Gran Hotel de Turistas? Algo que representa el atropello a las ideas de un arquitecto. El Gran Hotel como lo conocíamos antes de la remodelación que ya se inició, ya no representaba las ideas de su creador el arquitecto Juan Benitez.

Creo que muchos estudiantes no lo recordamos o lo desconocemos. Al gran hotel ya lo habían noqueado desde antes. ¿Defendemos qué? Una raya más al tigre.

Desde 1996 lo conocemos así. Foto de Johann Palacios Mariño

Remodelación planteada por Casa Andina Hoteles. 2011

Por Pedro Córdova.


domingo, 8 de enero de 2012

CONVENCIMIENTO



O sea la función se va adaptando.
Claro, en mi caso sí. Yo creo que un arquitecto que dice que la función… es un arquitecto que piensa mucho. Para mí el arte y la intuición van juntos.
Si es que sólo le doy forma ¿y luego no funciona?
NO. Se acomoda.


¿Siempre se acomoda?Se acomoda. El cliente te dice: no sé para que es esto pero me encanta y la voy a usar en tal cosa. No es que se debe perder el control totalmente.

(*) Extracto de de una entrevista de unos estudiantes al arquitecto Luis Longhi. (**)El blog "En medio de la carretera - Letras amarradas" no comparte necesariamente las ideas expuestas anteriormente y la fotografía es de Elsa Ramírez.


domingo, 11 de septiembre de 2011

Traditio


A veces los proyectos arquitectónicos surgen de situaciones que no tienen que ver con arquitectura misma. Hay que fijarse bien en qué momento se producen (contexto socio-económico, el lugar, etc.) esto determina que la arquitectura sea de una u otra manera ¿hay un conjunto de principios que se están viviendo?

Arquitectura modera. El Seagram: “La piel y el espacio urbano”. La Lever House: “el valor universal de la arquitectura, la condición ingrávida”.

El Seagram tenía ciertas condiciones, en la mayoría de edificios que lo rodean presentan el “retraso”, el retranqueo. Para Mies es un error, el tipo tenía en prisma en la cabeza.

En el Instituto de Illinois, Mies es presentado por Philip Jhonson como el gran arquitecto de Europa. Se dice que Mies tenía una personalidad muy fuerte; egocéntrico, callado, no era fácil socializar con él.

Y le dice un promotor: “Haz tu primer edificio en América para nosotros. Tú lo diseñas”, pero Mies dice: te pongo unas condiciones. Mies pone sus condicionantes.

Mies estudia el terreno

Se reúne el promotor con el alcalde de Nueva York y Mies es invitado, el alcalde quedó encantado y convence al alcalde para una reunión técnica y donde le explica: “usted señor alcalde está elevando la fachada -la piel del edificio- al borde de la vereda, pero al final resulta muy masiva, muy invasivo, totalmente pesado; le pediría que cambie la norma. A partir de ahora quien quiera construir una torre con piel continua, que haga un rascacielo, el primer piso debe ser regalado a la ciudad. Yo te regalo el espacio público, yo haré todo a plomo”.

La arquitectura en este caso viene de cuestiones políticas.

Hay situaciones, objetivos que son primero, incluso antes que las normativas y las leyes. Mies va más allá. Una de las cosas más representativas del Seagram son esas venas verticales que posee, era innecesario para los constructores, pero Mies busca la forma, Mies exagera pero en la consecución de la forma; sin esas venas no se producen unas sombras cortas que le dan una piel especial al edificio. Dice el arquitecto Palomino: “un edificio plano es feo”.

Respecto a las franjas horizontales, los planos opacos los usa de manera racional. Cubre la losa y usa la opacidad para que sirva de parapeto para arriba y de dintel para abajo.

Sobre la Lever House de Bunshaft es una caja echada más una caja parada, algo muy comercial abajo y la gente subiendo. Luego aparece el complejo de oficinas privadas, “ya ustedes sabrán”- dice Palomino.

Tanto Lever House como Seagram van a cambiar la historia y la idea de arquitectura para delante. “Hay que ser como los japoneses, que copian lo bueno pero para hacerlo mejor; así debemos hacer, reconocer lo bueno estar seguros de ello. Traditio significa traer lo mejor para llevarlo al futuro, tradición tiene más que ver con el futuro que con el pasado, pero resulta que nos odiamos, no queremos reconocer a nadie, no reconocemos nuestra hermandad y es que la arqutiectura no sólo tien objeto (el edificio mismo) sino también maneja un discurso.

Hay que tener principios.
Por Pedro Córdova