viernes, 8 de julio de 2011

¡Lo portante es!


El atrio de una iglesia…
un coro flotando,
una maquetita
para homotecia.

Columnas hache y vigas doble té, cerchas: correajes. Volado de losa por la misma estructura tijeral; cerchas, correajes. Lamas de cerramiento, lamas a treinta grados. Las lamas se soportan a manera de andamios por su propia estructura -también de acero; vigas hache como amarre entre las lamas de aquí y las de más arriba, vigas doble té; cajas importantes, dos parecidas, parecidas no más, oh grandes cajas de hormigón. El desfase en la proporción seis, seis, seis, es el hundimiento de una caja que es una mitad, la mitad de una caja mayor donde se sacrifica varias veces a un mismo Gran Señor.
- “Suerte hijito”

Mi entrega Final.

En la foto, Le Corbusier.


Entrega Final


Día: 18 de julio, seis y media pé eme en el piso de arquitectura de la Sipán. Vayan.

Presentables: Plan general 1/200, plano planta distribución 1/50, tres cortes 1/50 y todas las elevaciones que tenga el edificio ¿verdad?. Todo muy texturado. Además anexos, apuntes y varios (si es que quieren). Dibujo técnico sin color. Maqueta monocromática en 1/75, y por favor no le pongan verde o esos árboles horrorosos que huelen a pezuña, somos alérgicos. Risas. La entrega es a las seis, si no han terminado su maqueta mejor no vengan, dejarán sus maquetas y no nos volveremos a ver, y se van ya a celebrar. Otra vez su risa. Si nadie tiene más que decir, podemos irnos. Pongan sus nombres. - ¿Y tú cómo te llamabas?. - Eso ya no importa señor.

(*)Nota: la foto es de internet, puede tener derechos.


martes, 5 de julio de 2011

Line

¿Cómo se pasaron tantos días? –diría. Qué locura perder justo en ese día, los números imperdibles. – Eres un cobarde. Y la respuesta: ¿por qué?, justo en esos días. Liquor and drugs, and the flesh machine. El susurro, la paralización, las entrevistas a señores que son de Córdoba justo en esos días, la sedación, la pereza de SOS mistress, my crosses song, black. La resistance que me precedió a ser, diría, diría, un camino que no es una traición, pues el camino, no hay, así dicen por acá: las cosas, no hay; suena raro pero… segundo affaire, amague estatal, la ruptura, mala mala potestad, right now is delicious but bates de louie louie, la ruptura y ensanchadas, las calles, para apremiar más la misma cantata, something called love, mar and guy, no estamos de su bando señor, ni se lo crea porque el silencio siempre esté presente, antes agüaite. Ni lo piense.


sábado, 18 de junio de 2011

Palabras

Letra de Los rodríguez: Palbras más, palabras menos


Palabras más, palabras menos

Palabras más o menos ayer me decías, palabras más o menos que no me quieres, palabras más o menos me estás dejando en cueros, palabras más palabras menos. Palabras más, palabras menos, es lo que menos te puedo dar, es lo de siempre, palabras nuevas, palabras llenas de remordimiento, palabras que se lleva el viento, palabras menos, palabras más. Palabras viejas, palabras sólo como pasatiempo, palabras que soplan en el viento, palabras fáciles de olvidar, palabras más o menos, las que hoy me duelen; palabras más o menos, sentimientos ajenos; palabras más o menos, palabras que pueden lastimar, palabras menos, palabras más.


Tangente

Va a ser la tensión con dolor estomacal o la felicidad.

Sólo estoy ansioso por taller, no me deben desaprobar, sino estoy perdido. Necesito aprobar. Dios mío. En julio acaba todo, sea el resultado que sea debo ir con Geká al mar a recostarme en el murito sonde siempre me gustó estar. Sol, “jaguayanas”, pantalones cortos y una camisa que no deja de saltar. Ir al mar y caminar por el malecón y por la calle paralela, la primera de adentro de la ciudad; tal vez Pimentel sea mi ciudad, en estos días donde recordé que Trujillo sea tal vez la tuya. No estaría mal aceptar meternos en nuestras vidas. La vaina es que no hay paso atrás, cuando nos juntemos no nos vamos a separar, como se dijo ese día, sería irreversible y algo está en riesgo: la humanidad. Sí te quiero y ya estoy aprendiendo a dejar de balbucear. Mi frase es: todo está bien y la tuya es: ala miércoles. Analgesia y sorpresa, la paz cuando nos encontramos, nuestro caos es la careta, como en los otros humanos (que) sus tatuajes son la careta, nosotros ya no necesitamos etiquetas si hay veces en que ya no sé en qué momento dejé de ser para mimetizarme, ahora soy tú y tú me dices: es como verme al espejo, es como (con movimiento de manitas) el otro pedazo siempre haya estado por ahí sin saber que se tenían que encontrar (se juntan las manitas). Es como… “¿qué más?”. Como. “qué más, duele la panza”. La realidad a las once, que amanezca pronto, desayunar, to bank, materiales, to-nine-ganyan. Casa to night, la night, Geká. Geká, te quiero y hasta he ensayado un te amo. Geká. Sigamos [ ] Casa, casa, teléfono casa decía ET. Bueno casa. Ir donde yessenia, los tragos, ayayai. La paz. Has llegado a la meta. Eres un buen bonsái. Ayayai, es intelectual, va conmigo (sí, no es calcular) como las piernas cruzadas y los cafés jamás tibios, como los gauloises, vamos a ver, a ver vamos, a ver, podríamos vivir juntos si tú quisieras. Desayunar, mirar sonrisas y mucha claridad; como le digo a papá: las cortinas son una solución forzada, los semáforos tampoco deberían existir. Campo Baeza. No se me sale de la cabeza la palabra arquitectura, la arquitectura, la a la arquitectura. Te agachas para delante despacito y te veo, podría pasar así horas. La claridad debe entrar por la pared lateral a dos diez del suelo que es blanco con pequitas, de la despreciada marmolina; carraspear. La manzana la patrocina, la vitaliza, como Nueva York en la panza de una tortuga que está patas arriba. El mundo está sobre cuatro elefantes y los elefantes sobre una tortuga (han de ser fuertes los elefantes para soportar un mundo). Fuerza Pechente, mamá lo quiere, tal vez los ojos de él le den pena a ella, los míos ya no ven bien, pero a veces veo tan claro, vos sabés, eso de lo verde que nada tiene que ver con planta sino a ese color que en la infancia se decía “verde caña”, me cortaba los dedos, como yessenia hace un año, que como soy escandaloso pensé que me rebanaba todo un pellejo de un dedo con su navaja, sangraba. Hoy nos vamos a ver, así somos los orgullosos, no consultamos ni nada, es obvio que tiene que pasar. La frase antepasada fue un “no voy a dar nada” y la otra un jajá por las webas. Turuú tururú cantaba la rana sobre el Camus que violaba por la cabeza a la indulgencia, era como si contara chistes, la mierda estaba en el baño, sí, pero fuera del wáter, preguntas de quién y yo te digo de Walter. Te asustas y un jajá ésta vez de verdad, “es esa tortuga de mierda que está que jode”, otro jajá, la ducha corriendo. “Y tarzán de los monos seguía corriendo, era en vano, no podía escapar de sí mismo, de sus pensamientos”, la náusea, jajá, los mocos carraspeaba, jabones palabra tachada, la nariz picaba, qué rico picaba, como una lombriz que salpicaba, hay que tener cuidado, usted sabe, siempre hay una cámara, pos es como todo, tengo o no tengo razón. Y de pronto la calma. El alma. Siempre anclando palabras para dejar la cadena de la otra que viene, palabras, las manos solitas, los mocos ¿los gorgojitos? papá me quería enseñar a escoger los arroces, yo nunca quería, era una cagada. Tachar más es que estás maquillándote más, yo nunca borro, siempre tacho, he peusto paréntesis a lo mucho. Armenia, el celeste más blanco más amarillo, la bandera ucraniana. El tajador rojo, la palabra anclada: tajador rojo, ojos… no no no no carraspeaba y lalalalá con un último ayyyyyyy de final, "es la chiquillada, pues, pos".


lunes, 13 de junio de 2011

...donde no haya llegado el hombre blanco

Cuando están tristes los indios y sobre todo las indias, tienen el rostro hermético, ningún músculo de su rostro se mueve, sus ojos están anegados de tristeza, pero jamás lloran. Pueden gemir pero no lloran, al moverme he lastimado el vientre de Zoraima, el dolor le hace soltar un grito. Entonces me levanto temeroso de que suceda otra vez, y voy a acostarme a otra hamaca. Finjo dormir. Un momento después, siento la presencia de Zoraima: tiene la costumbre de perfumarse chafando flores de naranjo y frotándose la piel con ellas. Esas flores las compra, mediante trueque, en bolistas a una india que, de vez en cuando, viene al poblado. Cuando despierto Zoraima sigue quieta. Ya ha salido el sol, son las ocho. La llevo a la playa y me tumbo en la arena seca. Trato de besarla, pero ella aprieta los labios. Estoy verdaderamente apesumbrado y no sé qué hacer, sino acariciarla y besarla para demostrarle que la quiero. Ni una palabra sale de su boca. Estoy en verdad turbado ante la simple idea de qué será la vida de ella cuando me haya marchado. Las palabras cesan.

(*) Pedazo de Papipllon de Charriere.


jueves, 9 de junio de 2011

Proyectos

Pero este sí sabe, si es un Mario Vargas Llosa. ¿Qué dirá el zambo no? Bien imbéeeeeeeeeeecil este gordo. JAJAJAJAJAJA. El otro, el arquitecto Carlos se sonríe maliciosamente ante la crítica de una maqueta, busca una mirada cómplice:

- Venga ¿qué le parece?.
- Totalmente mal. -le contesto.

(*) Nota: a imagen es de internet, puede tener derechos.


miércoles, 8 de junio de 2011

Diría

Marzo, abril, mayo –interferencias- algo duro, no documentado –interferencias. El sudor es salado y el hambre resistente. Hace demasiado calor. Sólo hace falta enfrentar todo lo planeado para hoy. Knock Out. Noqueado.

A la salida de las universidades, los alumnos son bullosos –interferencias. Qué calor que hace cuando ya no recuerdo cómo vivía en Piura.

Comida basura, hamburguesas y Coca Cola, goles estrellas del merchandansing. ¿Lo ves? Ya no tengo que decirte nada. Ni a vos ni a nadie.

Nunca se puede tan fácil el dicho: “Tiene solución ¿para qué te preocupas? No tiene solución ¿para qué te preocupas?”. Tacos apuraditos de una mujer al sol. “La hierba ya espera… preparada”: Hoy sólo tengo límites, esta madrugada siempre me parecerá tan corta; lo bueno: siempre, la nueva mañana.

Una parejita de novios, chicas de a tres y la song del momento. Savoir faire diría… Diría… Díria… “Qué calor y ya no recuerdo cómo vivía en Piura” –diría. Los ojos se caen como los hombros y los malabaristas de la calle, los aviones también se caen (no he viajado antes en avión). Me he prometido con Geká que nos iríamos a la sierra (nunca en mi vida he sentido real frío)… He soñado con tu mamá, confesándole lo que ya se presiente, unas lágrimas, una hierba, una Coca Cola y otra vez ahí esa frasecita, otra vez ahí: nuestro savoir faire. “Adelante camarada Petrovna”

- Y por detrás –diría, diría.


Apunte cualquiera de una "Típica existencia"

Miércoles 1:50pm .

Empezamos el tramo final de la semana. Ya estamos en clase de Computación y a las tres y media acaba; luego viene dibujo hasta las ocho y media. Luego viene hacer arquitectura a miniatura desde las ocho y media hasta las 6:30am. Desde las 11:00am de mañana hasta las 4:00pm también de mañana, en total quince horas. Deben hacerse los planos a detalle y una blanca maqueta generosa. Hoy arrancamos, primero los planos, todo acaba mañana a las once de la noche, con el final de la cátedra. Luego la pausa. Hasta el lunes.

Chiclayo –Perú a junio del 2011 (foto de internet)


martes, 7 de junio de 2011

Crucifijos

Inri
Le salí a buscar pero ya no estaba. Empecé entonces a vomitar de pena por no verle acá. La tengo que encontrar. Ahí va… Clavado. Cristo esta clavado.

Mis poderes son nada.
Tan normal, tan frágil, tan real.
Lo siento mucho, por el alejamiento. Sólo creía estar dolido. Guardo conmigo los mejores momentos de mi vida: cuando te reías conmigo. Te quiero mucho. Aún es un poquito duro, debo escucharte esta vez: Calma, tranquilo. Cómo quisiera dormirme en tu ombligo. Ligeros de piel. Asegúrame que nunca te dejaras caer. Te espero mujer. Por siempre.

Música del mal
Los hijos del sol son chicha roots, psicodélica. Pero como verdadera identificación power, no tan solo como tendencia, no sólo como snob. Real change es una canción de migra violenta. Cómo gritar.

Yuppies
Ahora pensando: desde que ella me dejó estoy descontrolado; como dicen los yuppies “nada tiene sentido!”. Ay cómo recuerdo a la perfección el vientre que me recibía. Sus manos blancas, delgadas. “No he podido actuar a la altura de la situación”. Tengo que ir cambiando. Hay verdes cigarrettes y leché.

Reencuentro
Me dijiste: me recordarás cuando corras y no puedas más. Me dijiste vuelve ya, de la tormenta no podrás escapar. Me dijiste que vuelva ya, soportarás un golpe más. Me viste llegar.

Esa ká
Siempre hay un día bueno. Parecías una peleadora de Pekín, nunca hubiera habido algo mejor que estar contigo como un diez de abril.


miércoles, 25 de mayo de 2011

Dos


El terror que sentía en medio de la multitud de San José, mi desapego a la escena de una compañía idéntica en Pimentel. Los apegos de negro en las carreteras de astilleros demasiado oscuros, y mi cansancio para tu exaltación de ir por ahí a ver tantos locos. La tristeza del abandono y el recuerdo, "cada día siento menos, pero recuerdo más" (pasta verde de nombre Cortázar). El abandono (también) de los de allá. Mi silencio; mi odio a los malditos que se demoran tanto y la protesta de ellos diciéndome: ¡Hey, bájate!. Los gatos, Bubu alberto, Heredero, Zuki, y la Polita, que tenía los ojos bien feyísimos como dos esmeraldas, piedras en bruto puestas encima. Mis caminos de actitud. Los libros cerrados por la falta de tiempo y tu regreso pues "el contexto no cambia". Vamos, no te duermas, mentira; duerme, eres libre. Los cafés pero que no son como los que están lejos. Alimentos de ratitos y mi carretera al frente que siempre se mantiene caliente. Carreteras donde todos mueren, los amigos, los gorriones, los perritos tiernos. Otra vez los gorriones. El silencio que ha taponeado el movimiento. Cómo creer que antes decía en gurutos que la bulla alimenta las ganas. ¿Qué bulla?. Los chistes se vuelven a contar alrededor de muchahitas que se doblan de risa y han tocado las puertas pasadas vecinas que no nos han asustado, ya lo tenía preparado, "felizmente nos anticipamos". Dreads y pasitos. Más.



sábado, 7 de mayo de 2011

Despacito, ahí.


- No vuelvas -dijo la Maga.

- En fin, no exageremos -dijo Oliveira-. ¿Dónde querés que vaya a dormir? Una cosa son los nudos gordianos y otra el céfiro que sopla en la calle, debe haber cinco bajo cero.

- Va a ser mejor que no vuelvas Horacio -dijo la Maga-. Ahora me resulta fácil decírtelo. Comprendé.

- En fin -dijo Oliveira-. Me parece que nos apuramos a congratularnos por nuestro savoir faire.
- Te tengo tanta lástima, Horacio.

- Ah, eso no. Despacito, ahí.

- Vos sabés que yo a veces veo. Veo tan claro. Pensar que hace una hora se me ocurrió que lo mejor era ir a tirarme al río.

- La desconocida del Sena... Per si vos nadás como un cisne.

- Te tengo lástima -insitió la Maga-. Ahora me doy cuenta. La noche que nos encontramos detrás de Notre-Dame también vi que... Pero no lo quise creer. Llevabas una camisa azul tan preciosa. Fue la primera vez que fuimos junto a un hotel ¿verdad?

- No, pero es igual. Y vos me enseñaste a hablar en glíglico.

- Si te dijera que todo eso lo hice por lástima.

- Vamos -dijo Oliveira, mirándola sobresaltado.

- Esa noche vos corrías peligro. Se veía, era como una sirena a lo lejos... no se puede explicar.

- Mis peligros son sólo metafísicos -dijo Oliveira-. Creeme, a mí no me van a sacar del agua con ganchos. Reventaré de una oclusión intestinal, de la gripe asiática o de un Peugeot 403.

- No sé -dijo la Maga-. Yo pienso a veces en matarme pero veo que no lo voy a hacer. No creas que es solamente por Rocamadour, antes de él era lo mismo. La idea de matarme me hace siempre bien. Pero vos, que no lo pensás... ¿Por qué decís: peligros metafísicos? También hay ríos metafísicos, Horacio. Vos te vas a tirar a uno de esos ríos.

- A lo mejor -dijo Oliveira-. Eso es el Tao.

Rayuela. Cortázar


Sábado siete

En un sábado siete los hombres que quieren parecer interesantes comen a solas y beben aguas heladas. Por ahí...


viernes, 6 de mayo de 2011

Cuentos de Terror

Ayer a las cuatro de la tarde regresaba de buscar por todas partes aunque sea un poco de ganya, pero no ha habido; bueno, al menos esta situación me hizo encontrar a alguien después de mucho tiempo: a Guzmán. Y también después de mucho tiempo he visitado el parque de una gruta, es raro, es una mezcla de todo, por ratos es agradable pero luego repentinamente todo puede volverse oscuro sin que importe la hora.

…”Solía ser tan terrorífico”…

Cuerpos cadavéricos, tal vez infectos de miedo, putas de mechas teñidas y criaturas cochinas que son puro hueso. También hay caras limpias pero sin excepción ya nadie puede controlar el temblor en las piernas ni evitar que las venas se les vean, igual ya todos están en el camino, llegarán al mismo recorrido… de un piurano atardecer.

Muchachitos de dieciséis y viejitos de sesentaitrés, jovencitos robustos de cachetes rosados y estropajos de humanos desdentados; sin embargo en oposición a esta imagen de tragedia el jardín y las flores crecen hermosas por aquí. Padres de familia e hijos que han matado a sus padres, esqueletos que muestran sus brazos con cincuentainueve cortes (me les imagino licuándoles cada vertebra, se les nota tan clarita la purulenta columna vertebral)… Bebitos de ayer y de tres añitos hoy pelotean en redondela mientras papá se ahoga de mierda las venas a la vuelta nomás, esto no es agradable ni bronca style. Esto está mal en verdad. Las ricotonas de ayer son sólo eso, del ayer, ya no seducen, son sólo bullosas con una voz que está que se apaga. Piele cruda sin color, tal vez por meterse tantas crudas de terror, que es así como se llama una forma especial de quemar la base. Pregunto con miedo de hacer notar mi miedo si es que antes he contado el chiste de la lora. Un silencio sepulcral y hasta la puta ex mi rubia bonita escupe chicles para escuchar bien. “¿Cuál es el chiste de la lora?.

“Perdón, ¿dije chiste? Era la historia de la lora”. Y es así como he empezado a contar la historia que leí acerca de un ave acuática sudamericana, esta se llama Guaco, pero para ahorrar explicaciones hablé de una lora salvaje. Y así ha sido que los he tenido como un cuarto de hora contando la historia sin parar. En realidad no sé ni porqué lo hice, pero me nació hacerlo. Les hablaba de una lora y en mi pecho recordaba al Guaco, ave majestuosa que una vez capturado y metido en un gallinero, al día siguiente el mundo amanece sin que se acuerde que era un Guaco. Al amanecer sabe que es un pastor de gallinas, que las ama y las protege. Nunca más será un Guaco…

Los gallos de pelea revolotean cerca de nuestras bancas y de nuestras sombras. Guzmán me comentaba: “una huevada criar gallos. Qué comprarles vitaminas para que ¡blum! Te lo maten en un segundo, hay unos que no llegan ni a los cuarenta segundos”. Hace una pausa y finalmente agrega: “A mí no me gustan esas huevadas, sólo quería comerme a los gallos que se iban muriendo”. No se me hacen raras estas aficiones del amigo que tengo al lado, sé que muere por sesiones que tengan sabor sangriento. Lo que a mí respecta, sonrío de placer al recordar en mi cabeza el filo del acero pinchando una garganta que pronto no será más que gelatina con hígado picadito… de un piurano atardecer.

Sopor, bochorno, modorra, calor, sopor, bochorno, modorra, calor. Tristes, los cuerpos que no tienen otra protección que árboles contra el sol. Están cansados, más aún porque no han parado, pues no hay nada que reanime. Aprovecho un descuido y un segundo de lucidez para irme, aquí no importa la hora, todo puede volverse repentinamente oscuro y no me voy a arriesgar a ello. Y me fui. Y ahora solo, yo me estoy cayendo, cuerpo cadavérico con notorias venas y temblores de piernas.

Me encontraron después de que cayera para siempre. Me han tapado con bolsas negras, de ésas que no son buenas para guardar alimentos. Está muerto.


jueves, 5 de mayo de 2011

5.492

Asediado, perseguido, cazado, apaleado, burlado, desnudado, enmarrocado, despreciado, censurado, olvidado, metido en autos, otra vez burlado, llevado, traído, analizado (de orines), empujado, fotografíado, sellado, ignorado, culpado, acusado, fichado, advertido, despedido e invitado a salir, soltado solito temblando, crayando deshumanizado. Cuerpo raspado, marcado y enrojecido, los lados adoloridos, raspado y uñas latimadas, cry dos.

¿Qué es lo que tú quieres de mí?

No soy el mismo de ayer, vencieron; he tenido terribles pesadillas recordando lo golpeado, he tenido que acabar hasta el último de los golpazos para salir corriendo a la Sipán a las siete de la mañana. Las clases masop, hubo un examen, un receso y salir a caminar por ahí con Kate, al final nos encontramos a Lía.líos y a sus amigos (a Jhony también). Regreso caminando a la pensión; está soleado. Al entrar pido auxilio desesperado: "Señora vaya a ver al periquito recién nacido, parece algo alicaído". Mierda, estoy muy sensible; sin polo y de espalda estrecha y coloreada escribo algunos párrafos con las flojas manos calculando el sabor de leche de soya (me duele el estómago desde hace años pero me voy a hacer cargo yo solo. ("No por favor, no quiero que llamen a nadie"). Voy en pasos altos hasta una salida. Agua fresca, calculando el sabor de la soja. Ay tío, das gusto. ¡Aguanta hombre!.