sábado, 27 de junio de 2015

Venado


15 de abril. Acuarela sobre cartulina.
Día uno, Anteayer: parado dibujando un hotel frente a Luis Gonzáles, llegó rápidamente la media noche.Al final, terminé pintando otra acuarela de un ser parchado. Ser Parchado.
Día dos, Ayer: fui a una huaca de hace cinco mil años de antigüedad en un pueblito muy alejado de todo y muy tranquilo. Caminé y recorrí toda la huaca a solas, mirando sorprendido cosas bravazas. Una zarigüeya en alto-relieve en barro, y un "murazo", mitad rojo, mitad blanco. Aproveché el momento para guardar para mis apuntes un mural colorido a base varios venados (en redes atrapados). La acuarela del día:Venado enredado.

Día tres: hoy, tic tac.

(*)Foto de internet.

PAPI


Acuarelas sobre cartulina


jueves, 18 de junio de 2015

ÍNDICE




"CONVERSACIONES CON EL DIABLO"




No sé. Hay meses en que escribo mucho y otras veces, no escribo durante años. Ha de ser que a veces estoy más perturbado y necesito de algún modo contar la locura que de pronto aborda mi cerebro. Por ejemplo, hay días en que recuerdo cosas puntuales pero que no sé porqué las recuerdo, como la perdida de dos muñequitos anaranjados en mi infancia, el primero lo dejé olvidado en unas cajitas que antes traían los buses en los brazos de los asientos: dejé ahí mi muñequito para que durmiera mientras viajaba una hora en las faldas de mi mamá.
El otro muñequito lo perdí también antes de los cuatro años, por distraído, entre mil cubos de arena frente a mi calle que se llamaba Huancavelica. También recuerdo los helechos de mi tía Bertha, que si la pobre anciana no se ha muerto, es por esperar que algún día me vuelva a ver, me quería tanto y yo nunca más la he vuelto a ver desde hace 15 años, recuerdo su cariño de darme "cien" de propina para comprarme un marciano, yo la quería harto. También tengo, clavado, el recuerdo de los peces muertos por la lejía que había en el envase donde mi misma tía los metió en medio del apuro de atender la cortadura de mi hermana con un vidrio filoso y la sangre manchando la acequia donde habíamos ido a capturar a los benditos pecesitos.
Recuerdo también clarita, la única vez que he visto llorar a mi papá: cuando se le murió su hermana Tina, estaba desconsolado en un mueble rojo y yo sin saber qué hacer, no me hubiera dejado darle un abrazo. Así -a veces- recuerdos me asaltan sin anestesia cuando me veo único y lejano, ¿desde cuándo me fui?.
Recuerdos como esa buganvilla hermosa que se salía a través de una puerta de madera podrida en una casa abandonada a la vuelta de mi casa cuando tenía seis años y cómo mi padre me esperaba al ocaso a oscuras para que cenemos juntos, no recuerdo en esos años a nadie más, sólo a papá y a mi tía Bertha, con sus patos enormes y cómo me bañaba al sol mientras me rezaba como si fuera en brujería: "tú eres mi papito". Ha pasado tanto tiempo-
Cuando acabé la secundaria, mamá trató de acercarse a mí pero yo ya estaba lejos, y papá ya estaba cansado, era inevitable el irme. Y me fui, sólo para alejarme pues nunca me ha funcionado bien el cerebro, no puedo aguantar ni a dios ni a los humanos, la angustia ahora la he heredado yo vía sanguínea por los Córdova: "yo aguanto todo". Actualmente, prioridad es salvar el tiempo que me queda antes de morirme, tener la esperanza de que algún día ya sin nexos con todos mis humanos queridos ya muertos, me aliviaré dibujando a solas acuarelas de caballos con formas de tantos traumas acumulados entre rezos en arameo al maligno, al único padre de todo:
- "Tú eres mi papito".

No estás sola

Canción de Metamorphosis


Si tienes miedo, es porque estás consciente y sólo estás pensando en busca de una solución. No te apures si es que aún no la consigues, oh no...

Después de todo, seguiré a tu lado en las buenas y malas como siempre he estado. La vida es dura pero nada es imposible, amor...

Tú no estas sola! cuentas conmigo para cualquier cosa!!!! 
No lo olvides...no.

Aún recuerdo todos esos días cuando estaba en el piso y tú me levantaste, sólo querías hablar conmigo, eso dijiste, oh dios...

Gracias al cielo por enviarme un ángel tan maravilloso para salvarme. Si alguna vez estuve solo, triste y perdido, ya no...

Tú no estas sola! cuentas conmigo para cualquier cosa!!!!
No lo olvides... Yo no lo olvido.

martes, 16 de junio de 2015

Mal conversador


La verdad que me moría de sueño (me muero de sueño). Por la U nos hemos amanecido un grupo de amigos. A las 8:00 am luego de haber comido arroz bien caliente con gallina bien dura. recién me siento a esperar dentro de un colectivo. Nadie más que yo en el carro, al rato llega el chofer y sonríe sin mirarme: ¿ya se habrá cansado jovencito, de estar sentado?- me pregunta. "No hay problema" -respondo.
- Esperemos dos minutitos y nos vamos joven.
- Le repito que por mi no hay problema señor.
Nadie más subió al colectivo y me dispuse a cerrar los ojos al primer rugido del motor del carro empezando la marcha rumbo a la urbanización donde vivo.
- Hoy juega el Aurich? ¿verdad joven?
- Ehmm, sí -(obviamente no tengo ni idea)
- Y es por la Libertadores ¿verdad joven?
- Ehmm, la verdad no sé. ¿El Aurich está en la Libertadores?. ?¡Qué bueno!.

Nada más hablamos. Vine el resto del camino mitad dormido y mitad mirando las fachadas de toda la avenida Grau y de la Prolongación Pacasmayo. Pago, bajo, camino siempre teniendo como juguete para los dedo, un encendedor pesado. Una llave, dos vueltas, una escalera, y por fin, mi cama.
Desactivar las alarmas.

Paz y bien


"Olvidándose de sí mismo es cuando uno se encuentra a sí mismo". (San Francisco de Asìs)
Cuando aborda la posibilidad de caminar por la ciudad a solas,celebro la posibilidad de no consultarle a nadie, a qué esquina debemos voltear, o qué cosa debemos hacer. No hay rumbo, volteando de pronto me acordé de mamá: "hijito, cuando pases por una iglesia, acuèrdate de mì, reza por mì". Y he pasado todos los dìas por la misma iglesia y nunca las ganas de entrar, hoy en cambio, la coincidencia: el estar anestesiado y la iglesia a la vuelta de la esquina con una puertita auxiliar màs cerca que la principal; incluso, la iglesia es de la misma congregaciòn del cole catòlico donde estudiè. Me he metido pisoteando una colilla justo antes de ingresar:


- "Padre nuestro que estàs en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hàgase tu voluntad asi como en los cielos, tambièn sobre la tierra". He rezado con los ojos cerrados en una columna enorme separado de los demàs. Aparte. Lejos de todos.

- Amèn.

Y aquì viene lo no planeado. "Mi paz os dejo mis paz os doy", mientras avanzaba en cada una de sus palabras el sacerdote, yo iba entrando en pànico... "dèmonos fraternalmente el saludo de la paz". Y pasó lo que tenìa que pasar. Me he hecho el distraìdo mirando el techo celeste de la basìlica, mientras todos se abrazaban y miraban desde lejos "a un hombre apartado apoyado sobre una columna circular mirando al techo", como una isla Nadie ha podido tocarme, abrazarme o desearme la paz. Què vergüenza. No calculè esto.


Un par de canciones màs y esta vez mirando el techo celeste que pareciera el mismo que el de la Iglesia Marian Auxiliadora en Piura frente a la plazuela Merino, recordè que ahì celebraron la misa previa al entierro de mi primito Bruno, me ha dado pena, recordando cuanto quería mi mamà a ese niñito. En la iglesia la oraciòn: "Hazme tù señor un instrumento de tu paz... Que no busque tanto ser consolado, como consolar; ser comprendido, como comprender; ser amado, como amar". El sacerdote hablando a cientos de personas y ninguna joven:

- "Podemos ir en paz. Demos gracias al Señor. Ah! y no olviden adquiruir este folletito a S/1.00 nos durarà hasta Petencostès, osea tiene para rato, aquì estàn los cantos que realizaremos. Demos gracias al Señor, hermanos cantando".



- ¿Y tù hermano, por què no cantas las alabanzas de Cristo Salvador?. 

En la calle ya, otra colilla, màs tranquilo. He cumplido con mamà que se encuentra tan lejos extrañàndome tanto como todas las mamàs del mundo que no tienen cerca a sus hijos. "No pienses tanto" me hubiera dicho mi pàpà si le soltaba toda esta historia. Agregando:


- "Hay que olvidar".

jueves, 2 de abril de 2015

CALLE IZAGA

Chiclayo - Perú

Esperar cruzarse con alguien, pero al final nunca la coincidencia. En un parquecito que queda al costado de la biblioteca municipal, me he sentado a dibujar y he tenido que parar porque la lluvia me impedía seguir rayando sin manchar.

Un día antes por ir en busca de alucinógenos, no me bajé de un carro, mientras veía pasar delante de mis ojos a quien quería ver tanto. Bien fresco seguí y me dije: mañana la esperaré a la misma ahora y en el mismo lugar.
Cuando intenté hacer este dibujo, mientras esperaba, por la lluvia tuve que parar, tuve que dejar con un carbón una marca donde estaba sentado en el borde de un jardín. Encontré después de un día la marca, pero a quien buscaba...
Nunca.


jueves, 19 de marzo de 2015

Cuento de terror: La muerte.

Auxilio, no me dejan escapar. Auxilio, mi perdición.
Auxilio al norte de los muertos de tierra negra.
De tierra muerta.


Yo estaba mal y me invitó a seguirla, sólo había estado esperando que alguien le dijera esto, irnos del mundo. Pero mucho me asustaba. Con ruegos y lágrimas en los ojos le imploré que no me hiciera daño, pero tampoco lo descartó, solo guardó la calma y me tranquilizó con una canción; me dijo que iba a estar aliviado al fin cuando acabe todo, que no tuviera miedo. Le dije que sólo me cuidase, que me protegiera, pero no descartó nada, le dije que sólo le quería cortar. Dijo entonces que no estaría mal, pero que -siempre manteniendo la calma- también intentaría aplacar mi dolor con dolor y más sangre. Que no tuviera miedo. Porque el dolor no es el mal, el mal es saber que no hay escapatoria, del dolor nunca más íbamos a escapar. Dijo: he estado esperando durante tanto tiempo que alguien quisiera tomar mis manos-patas para irnos en un último paso feo pero con el sueño de un escape final, donde sólo podamos escuchar los lamentos de velorios en la lejana Grecia. Y henos ahí en el desierto, en la nada, tierra muerta de la cual no puedo escapar. "Guarda la calma con una canción", vamos acepta mis manos patas. Tu muerte.


7.04.11



miércoles, 14 de enero de 2015

Tres cosas sobre tres casas (un relato de Chalo Palomino)

Sobre los arquitectos y sus clientes.

1 vs. 1

El proyecto de arquitectura, es al final, una suma densa de una serie de variables que va desde lo más técnico hasta lo más humano; todo ello tiene un cierto grado de participación en la determinación del proyecto, el cliente (que poco nos gusta llamarlo así pero tampoco hemos encontrado otra forma de llamarle sin que parezca que le estamos vendiendo zapatos o preparándole un jugo) juega un papel determinante a la hora de enfrentar y sacar adelante el proyecto. En la oficina, con César nos dimos cuenta de algunos casos que nos parecieron "sui generis", tres clientes y tres proyectos de casas memorables, no tanto por las casas sino por ellos mismos.

CASA 1: La Casa de Muñecas  


Con este cliente ya habíamos trabajado algunos proyectos multifamiliares antes. Sí, de esos donde el presupuesto obliga a los arquitectos a hacer malabares con las áreas de rendimiento y donde te puedes aproximar lejanamente a hacer algo de arquitectura (pero que con un poco de emoción te la puedes creer). Nuestro cliente por fin se había decidido a hacer el proyecto de su casa, tenía dinero y quería una casa bastante grande, tanto que necesitaba un préstamo importante del banco; la casa, por la cantidad de ambientes, me parecía exagerada sobre todo porque él estaba atravesando un apresurado divorcio. Al tiempo me llama y me dice: 

- ¡Por fin!. Me aprobaron el crédito, necesitamos reunirnos, nos vemos en el Capuccino  a las 5:00 pm.

- Ahí nos vemos - le respondí.

Yo también estaba emocionado con el proyecto, llegué unos quince minutos antes y apareció y me contó: "Chalo, me aprobaron el crédito, vamos a poder construir la casa completita y como se nos antoje, vas a tener que soñar, tienes que volar…vas a tener que imaginar la casa mas bacán que hayas hecho huón!!! Quiero que sea la casa mas bacán de Chiclayo, la mejor!. Tienes que hacer el mejor proyecto de tu vida: tienes que hacer una casa de muñecas!".  (Todo iba bien hasta que dijo eso).

Paréntesis 1: Todos, todos los clientes vienen con ideas en sus cabezas con pre proyectos listos, los arquitectos somos los encargados, o de romper esos sueños o  de lidiar con ellos. (en este caso: "una casa de muñecas"). Esas palabras resonaban como un eco en mi cerebro, pero ahora el problema era otro... ¿tenía que ser como la casa de Barbie? O como la de que muñeca en especial?.

CASA 2: El Hijo Prodigio


Tomamos el encargo de una casa con un cliente que aparentemente no era chiclayano (posiblemente del oriente por su dejo al hablar).

Quería una casa en un terreno como los de siempre, típicos de 8 por 20 (y entre lotes), un solo frente y un programa también como siempre: más grande que el lote. Recordaba al arquitecto Couto cuando nos decía: "no diseñen para el dueño de la casa! diseñen para la esposaaa!" El dueño de hecho va a pagar, pero la que va a tomar la decisión será la mujer!; pero bueno, uno sabe muchas cosas que al final nunca llega a practicar. Pero Couto tenía razón... 

Después de haber avanzado con César todo el anteproyecto coordinado con el dueño, plantas, cortes, elevaciones y renders, llenos no sólo de emoción sino de angustia por saber si con ello podríamos convencer al cliente con la idea del proyecto. Llega el día de la reunión con el propietario, y no llegó solo, llegó con su esposa y con su hijo, ella de unos 35 años y el niño de unos 13, cuando le explique que lo veríamos en el proyector se apresuró en decirme: 

- "Explíquele a mi hijo, él sabe de computación".

Paréntesis 2: Todos, todos los hijos de uno son mejores que los hijos de los otros, este principio de supervivencia mediante el cual podríamos estar asegurando la supervivencia de nuestros apellidos demostrando la sobrada inteligencia de nuestros críos se aplica a todos los padres en general; y además, con el tema de la tecnología digital hay un encanto especial: - "Mi hijo ya sabe prender la computadoraaaa!!! Y tiene un mes de nacido!!!" - exageran algunos. "Ya sabe autocad!!! y sólo tiene 2 años !!!"- anuncian otros con orgullo".

Con el gran cambio generacional producido en el despertar de la era digital, muchos nuevos ignorantes nacieron de manera violenta, es decir la computadora nos llegó a la velocidad de un procesador de cuatro núcleos; y los que jamás habían cogido un ratón sintieron ese vacío (miedo) mirando con asombro hacia esa caja mágica capaz, por lo menos, de sumar mil veces mas rápido que cualquier universitario, este miedo tiene sustento y encuentran una pequeña luz de alivio en los hijos.

Continuando con la historia, empezamos a explicar el proyecto poniendo énfasis en la habitación del primogénito para ver si se emocionaba tanto como nosotros y así fue, cuando vio su cuarto empezó a sonreír y no pudimos ocultar nuestro cariño (no sin antes expresarle a los padres nuestra mas sentida sorpresa por el precoz entendimiento del proyecto por parte del mocoso).

El problema surgió cuando mostramos los renders del exterior de la casa, el niño se quedó en silencio, empezó poco a poco a balancear la cabeza en una clarísima expresión negativa para luego decir en tono sabio: "Hummmm…no me gusta!", el padre me miró y repitió el gesto y dijo: "arqui, no le gusta". La esposa se paró y llevó a su hijo hasta la puerta:"bueno arquitecto me llama cuando este arreglado para reunirnos otra vez" -me comentó mientras se despedía, luego de lo cual se suscitó una pequeña discusión que terminó en la ruptura tanto del  documento contractual como la de nuestra persistente emoción proyectual.

CASA TRES: La Teta Asustada


El proyecto estaba completamente listo para presentarse ante la Municipalidad Provincial de Chiclayo: planos de arquitectura, estructuras, sanitarias, eléctricas, etc. Los ingenieros llegaron a la oficina a coordinar algunas cosas de cuidado que luego no afecten la arquitectura, ya estaba todo listo, todo en orden aunque ligeramente desfasados del tiempo convenido por cuestiones de los parámetros urbanísticos.

La pareja de esposos bordeando los 60 pero de una tradición recatado, que por el trato me recordaban a mi abuelita Jacoba, esperaban también temerosos por el certificado de parámetros urbanísticos que podrían poner en riesgo las expectativas económicas de la pareja que a decir de su recato: "ya no estaban para juegos".

Lo cierto es que ya habíamos terminado el proyecto hacía dos meses y no nos cancelaban el 50% restante, situación que ponía nerviosos a los profesionales involucrados que se exacerbaban por la cercanía a la navidad, la pareja de esposos habían usado varias veces algunas excusas que  al principio pasé por alto, pero luego me parecieron sospechosas a tal punto que opté por decirles lo que pensaba: 

-"Señores me parece advertir una desconfianza hacia nuestro estudio, fíjense que todos somos profesionales de cierta trayectoria y creo que no deberían desconfiar, tenemos mucho tiempo en este medio, no desconfíen" -insistí, a lo cual la esposa me comentó en casi grado de secreteo: "Lo que pasa es que mi esposo y yo tenemos miedo de llevar el dinero hasta su oficina", -me dijo susurrando-, "en estos tiempos de navidad es bastante peligroso. A una la pueden hasta matar", me dijo. 

Luego de explicarle y argumentar nuevamente durante buen rato los motivos navideños de los profesionales y que era justo realizar el pago antes de la nochebuena me dijeron, no sin antes titubear: "Esta bien, esta bieenn!!!, en estos momentos estamos yendo a su oficina para realizar el pago".

César se había quedado en la oficina trabajando hasta las 9 de la noche, lo llamé y le advertí que llegarían con el dinero, y así fue 9:30 pm llegaron los dos esposos y uno de los hijos, César amablemente les explicó que no había ningún problema y que con toda confianza podían dejar el dinero.Un poco más relajada la señora se levanta y dice: "Bueno aquí le traigo el encarguito" y mete la mano en su recatado pecho, primero en la izquierda lentamente buscando lo preciado, luego en la derecha, luego en la izquierda un poco más nuevamente, luego otra vez en la derecha más frenéticamente, luego en ambas casi sacudiéndolas, voltea, mira a su marido y le dice: "No estááaáá!!! El dinero no estaaaa!!!", el marido sale corriendo, detrás la mujer y el hijo.

Paréntesis 3: Todas, todas las transacciones de dinero son inseguras, ya sean por cajero automático de ultima tecnología o por medios tradicionales. De esto  también se desprende la idea de la desconfianza hacia los profesionales según la generación a la que se les vincule, sobretodo con los arquitectos, es que resulta que para la generación sexagenaria el arquitecto es un ser muy raro dado a la bohemia que quiso ser ingeniero, pero que no pudo. Y como ejemplo, baste algún día te toque un maestro de obra vejancón:

Arquitecto: Usted es el maestro Juan?, Hola como está? yo soy el arquitecto Tal por Cual
Maestro de obra: ¿Cómo está ingeniero?.
Arquitecto: No soy ingeniero, soy ARQUITECTO!… y voy a estar a cargo de la obra
Maestro de obra: Ahhhh yaaa ingeniero.
Arquitecto: Carajo soy ARQUITEEEECTO!!!!
Maestro de obra: Disculpe, arquitecto… ehhh, y cuando empezamos a hacer zanjas?
Arquitecto: Arrancamos la próxima semana.
Maestro de obra: Ah ya, gracias inge.

(Pero descuiden, es generacional y subconsciente, no es a propósito).

Chalo Palomino.
Diciembre 2013.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Afiches piuranos


HOY EN UNA CASONA ANTIGUA
PIURA-PERÚ

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Otra foto maestra de Jenifer "mona" Guerrero

Chachapoyas

La vida! 


martes, 2 de diciembre de 2014

Caminando por ahí

Calle San José, frente a Plazuela Elías Aguirre

Universidad Señor de Sipán

Parque de la Biblioteca (cuarto de máquinas)



Saturación y ensimismamiento




Plumón sobre papel



Empacar



Chiclayo. Una canción en la voz de Ozzy Osbourne, y un soplido de humo a la ventana, desde donde Lía, la perra de la pensión, me ruega por entrar para jugar. 

Intentar empacar una maleta para viajar antes del anochecer a Piura. Pienso en los planes que me rebalsan la cabeza, pensamientos que no son sólo míos, sino también, de un par de amigos más, respecto a otro viaje que haremos juntos, ésta vez al sur.

Mis amigos de la U ya volvieron o están volviendo a sus ciudades de origen, hoy me toca a mí, acabó el ciclo y viene "la parte de juntarse con las familias en ritos de año nuevo y navidad". Me distraigo. 

Intento empacar mis cosas, mientras de rato en rato encuentro muñequitos que no veía hace mucho tiempo en mi habitación. Cerrar la maleta y cerrar el cerebro para dejar de pensar. A lo mejor pueda dormir un poco en el bus más allá, en el ocaso.

Los recuerdos de los últimos cuatro meses, recuerdos que son muchos, pero que ahí están, enumerados todos, uno a uno en mi cabeza: "uno: tal, dos: tal, tres: tal...", pensándolos en medio del calor que abochorna, mientras que Osbourne sigue con su loca canción: "Paranoid".

Enumerar infinitos recuerdos mientras hay que intentar, también, terminar de empacar.